sábado, 28 de abril de 2018

MATARRATAS




En las inmediaciones de Medellín (Badajoz), en el denominado camino de Don Llorente, muy cerca del lugar donde se ubicaba una villa en tiempo de los romanos, se encuentra durmiendo el sueño de los justos un viejo Titán de un solo ojo, un ciclope.
Si vienes desde Don Benito, su perfil aún es visible desde la carretera.
Testigo silencioso de nuestra historia  y al que una implacable naturaleza está devorando sin piedad.





viernes, 27 de abril de 2018

ESPECIAL BARRIO DE "LA PIEDAD"






ESPECIAL “LA PIEDAD”

La antigua patrona de Don Benito fue la Virgen de la Piedad, la vemos representada en este cuadro que se encuentra expuesto en la sacristía de la iglesia de Santiago Apóstol de la ciudad. 

Foto: dovane63

Su ermita, originaria del siglo XV, se encontraba a las afueras de la población aproximadamente por donde se sitúa el I.E.S. Cuatro Caminos, lamentablemente fue saqueada y destruida por el ejército francés tras la batalla de Medellín en 1809.


Muy cerca de ahí, se encuentra un templo de reciente construcción situado en la calle Eduardo Dato, iglesia tutelada por la parroquia de San Sebastián en donde se venera de nuevo a Nuestra Señora de la Piedad. 


Tiene un atrio de 5 m. y su fachada es de estilo neogótico con mortero en monocapa y granito, también cuenta con una gran puerta metálica y arcos ojivales. Una gran desconocida para la mayoría de los dombenitenses, su interior, como vemos en la foto, es de gran belleza. Llama la atención la gran hornacina, que tiene forma de semicilindro y la zona del altar de forma circular.





 VIRGEN DEL CONSUELO
Donada a la iglesia por Doña Consuelo Dueñas.


NUESTRO PADRE JESUS DE LA SALUD

Obra del imaginero sevillano Miguel Bejarano Moreno, es una réplica del Cristo de los Gitanos de Sevilla. Fue donada por los hermanos Dueñas, Consuelo y Pedro.

EL LENGUAJE SECRETO DE LOS SIMBOLOS

LAS ROSAS

Rosas a los pies de Nuestro Padre Jesús de la Salud. La rosa ha sido la flor más alabada y admirada por los antiguos y los testimonios de ello son muy variados. La rosa simboliza el martirio, por el rojo de la sangre, simboliza al Rey de los mártires, su Pasión, sus llagas, y su Sagrado Corazón. 


SEDE IGLESIA DE LA PIEDAD

La palabra Sede significa asiento, la silla que vemos en la foto, es donde el sacerdote se sienta en la iglesia de la Piedad para presidir la celebración. Junto a la sede hay asientos para los diáconos y está situado detrás del altar. Es mucho más que un lugar para sentarse por su simbolismo, desde este lugar es el mismo Jesús quien preside la asamblea en la persona del párroco, por lo tanto no es una simple silla.


LAS PIÑAS

En primer plano vemos el remate de la barandilla del coro de la iglesia La Piedad de Don Benito, llamó mi atención un pequeño detalle, es una piña, un símbolo y todas las iglesias están repletas de ellos, nada se suele poner en estos lugares sagrados al azar.

Las piñas siempre han sido un símbolo esotérico ya que representa dos factores diferentes: por un lado, el secreto al estar cerradas; por otro, la unidad que debe existir en un grupo o familia. De ahí el dicho: “Esta familia es una piña” que quiere decir que la familia está muy unida y es la que realmente progresa, desgraciadamente estos valores se están perdiendo.



PULSAD PARA VER EL VIDEO  PROCESION VIRGEN DE LA PIEDAD


La grandeza reside a menudo en los lugares más humildes.




¡¡VIVA LA VIRGEN DE LA PIEDAD !!

sábado, 21 de abril de 2018

DON BENITO. LOS CUADROS DE SANTA MARIA. CAP 3




PULSAD PARA VER EL VIDEO



LA SAGRADA FAMILIA DE SEVILLA

Este es el título de este gran cuadro, fechado entre los años 1665 y 1670, copia de una obra del gran maestro sevillano Bartolomé-Esteban Murillo y que se encuentra en el museo del Louvre de Paris, fruto del expolio francés del Patrimonio Español durante la guerra de Independencia.

Se estima que solo de los conventos e iglesias de Sevilla, robaron más de 180 cuadros de primeros maestros españoles, entre los que destacaron los de Murillo, por ser uno de los artistas más cotizados, cuadro que posteriormente vendieron ellos o sus descendientes y que hoy se reparten por pinacotecas y colecciones privadas de todo el mundo.



Esta obra que Murillo realizó bajo clara influencia de Rafael y ya en pleno periodo de maduración, representa a la Virgen que sostiene en su regazo al niño Jesús y a Santa Isabel con el pequeño Juan el Bautista que muestra sus atributos: la piel de camello, el cordero y la cruz hecha de caña que sugiere a su primo la pasión que sufrirá de adulto. Por encima del niño Jesús, vemos la paloma blanca del 
Espíritu Santo. 



Aún más arriba en unas nubes que se abren, a Dios Padre, rodeado de los típicos angelitos de murillo. No tiene su origen en el Evangelio que dice que Jesús y Juan no se conocieron hasta el bautismo de Cristo, sino en un libro franciscano que cuenta este encuentro después de la huida de Egipto.



 La Virgen con San Juan y las Marías camino del Calvario

Último capítulo de esta serie correspondiente a los cuadros de la iglesia de Santa María del Consuelo, la próxima será sobre los de la iglesia de Santiago. 

Vemos este cuadro que se encuentra expuesto en la zona de la epístola, es decir, la zona derecha desde el punto de vista de los fieles, sobre la imagen de la Virgen de la Soledad. También es una donación anónima.



Es una copia de una obra del pintor sevillano Juan Valdés Leal, fechada entre los años 1657 y 1659, en plena madurez del artista, forma parte de una serie dedicada a la Pasión y Muerte de Cristo.
La escena describe la dramática tensión colectiva de este grupo de personajes que acuden al encuentro de Cristo en su camino hacia el Monte Calvario. Vemos en un primer plano a San Juan Apóstol que con su mano derecha señala a la Virgen el lugar donde agoniza su hijo. En un segundo plano vemos a María la de Santiago, María Magdalena y María Salomé en una escena llena de profundidad dramática. El original se encuentra en el museo de Bellas Artes de Sevilla.




viernes, 20 de abril de 2018

DON BENITO LOS CUADROS DE SANTA MARIA. CAP 2



PULSAD PARA VER EL VIDEO


DESCANSO EN LA HUIDA A EGIPTO

En el presbiterio de la iglesia de Santa María y concretamente sobre la entrada a la Capilla dedicada a la Divina Misericordia, se encuentra esta copia de un cuadro titulado: “Descanso en la huida a Egipto”, fechado entre 1660 y 1665 y realizado por Bartolomé Esteban Murillo y que se expone en el Museo del Ermitage, San Petersburgo, Rusia.



Fue comprado por el museo ruso en 1786, en la subasta de la colección de Jean Louis Gaignat, coleccionista, bibliófilo y ex ministro francés de Luis XV. Colección nutrida en gran parte gracias a la salida de numerosas obras de arte de España a consecuencia de la invasión napoleónica en un triste e incontrolado fenómeno de dispersión de nuestro patrimonio cultural, siendo el primer cuadro español que adornó el Ermitage.

El tema de este cuadro está basado en la literatura apócrifa, inspirado por el libro de Francisco de Pacheco “El arte de la pintura”. Se describe la huida apresurada de la Sagrada Familia a Egipto no pudiendo llevar consigo comida ni ropas y lo difícil de su viaje. Contiene los elementos característicos de la pintura del maestro sevillano: paisaje, figuras y un gran bodegón.



Aparte de este cuadro, Murillo realizó otra de temática similar, obra que se encuentra también fuera de España, concretamente en la colección Strafford en Inglaterra, fue adquirida en 1805 por el agente William Buchanan y llevada a Londres, para formar parte de la colección del cuarto marqués de Hertford.

En esta versión el recipiente que transporta el agua es una calabaza de peregrino, mientras que en la nuestra es una gran botella forrada de cuero para defenderla de pequeños golpes, la vemos junto a unas bonitas alforjas de paño, bajo el Niño dormido.



LA ANUNCIACION

Este es otro de los grandes cuadros que adornan el presbiterio de la iglesia de Santa María en Don Benito, se encuentra sobre la entrada a la sacristía, se trata de una copia del cuadro titulado: “La Anunciación”, realizado hacia el año 1650 en óleo sobre lienzo por Bartolomé Esteban Murillo, afortunadamente se encuentra en España, en el museo del Prado.

El tema de este cuadro es seguramente uno de los más representados de la iconografía cristiana, describe el encuentro entre el arcángel San Gabriel y la Virgen María. Gabriel se le aparece a María y le anuncia que se convertirá en la madre del Señor. Ella le pregunta que cómo puede ser, si ella es virgen. El arcángel le contesta que el Espíritu Santo descenderá sobre ella y que después dará a luz al que llamarán el Hijo de Dios. María le contestó: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”.



El escenario está compuesto por unas nubes en uno de los primeros intentos de Murillo de imaginar las etéreas glorias celestes, se abren en una amplia claraboya que da paso al Espíritu Santo en forma de paloma blanca. Lo bordean los típicos ángeles de Murillo, para los que el artistita tomó como modelos sus propios hijos, os habréis fijado que todas las Vírgenes de Murillo se parecen, la explicación es muy sencilla y es que la modelo era su propia esposa, Beatriz de Cabrera y Sotomayor. 


La Virgen se encuentra casi por completo de frente. Sus manos están cruzadas sobre el pecho, lo que simboliza su actitud de aceptación. El arcángel se encuentra en tierra, con sólo una rodilla apoyada en el suelo, y de perfil; su actitud, como se observa en la mitad superior de su cuerpo, es aún muy renacentista. En las manos sostiene unos lirios, símbolo de la pureza de la Virgen María.