domingo, 26 de mayo de 2019

DON BENITO 1644



D. Francisco  Martín, Capitán  de  Caballos, nacido el  año 1598 y Don  Diego Gallego, valiente Capitán de  Arcabuceros, ambos naturales de Don Benito, murieron un 26 de mayo de 1644 en la Batalla de Montijo.






La llamada batalla de Montijo, se libró un 26 de mayo 1644 en Montijo (Badajoz) entre fuerzas portuguesas y españolas durante el reinado de Felipe IV.




El General portugués Matías de Alburquerque, Conde de Alegrete, antiguo administrador de Pernambuco, tenía el mando del principal ejército del reino, el de Alentejo. El 22  de mayo Abandonó su base en Elvas y reunió en Campo Maior una tropa compuesta de 6.000 hombres de infantería, 1.100 de caballería y 6 cañones, cruzó la frontera y atacó Montijo.


Marqués de Torrecuso


Una División del ejército del Marqués de Torrecuso (un militar del Reino de Nápoles) compuesta por 6000 infantes y 2500 caballería, liderada por el flamenco Barón de Molinguen, General de la Caballería del Ejército de Badajoz, salió al encuentro de los portugueses. El primer ataque de los españoles fue devastador, provocando la huida de la infantería portuguesa y de sus aliados holandeses, el caballo del General portugués fue alcanzado por un disparo certero de arcabuz, quien sabe si no sería realizado por nuestro valeroso paisano D. Diego Gallego, y habría perdido el General sin duda la vida, de no ser por la ayuda que le proporcionó un francés llamado Lamorlé que le cedió caballerosamente su montura.



Los españoles no contaban con reservas y hostigados por las baterías de artillería portuguesas, no pudieron reagruparse y el Barón de Molinguen ordenó la retirada hasta el rio Guadiana. La hazaña heroica de Matías de Albuquerque, tuvo una gran repercusión en toda Europa causando gran satisfacción en Lisboa por la humillación sufrida por Felipe IV de España. 




Los portugueses continuaron su avance hasta la población de Talavera la Real, incendiando y saqueando cuanto se encontraban a su paso y cuatro días después, festividad del Corpus Christi, el ejército español ya reagrupado y bien pertrechado logró una victoria total sobre las tropas del Conde de Alegrete. Los portugueses se retiraron habiendo perdido cerca de 4000 hombres mientras que los españoles perdieron unos 433, entre ellos los dombenitenses Francisco Martín y Diego Gallego.


EL ARCABUZ

El arcabuz es un arma de fuego empleada por la infantería de los siglos XV a XVII, el disparo lo accionaba una mecha por lo cual su valía se veía seriamente afectada por el clima y perdían su efectividad en los ataques nocturnos, pues la mecha hacia visible al arcabucero. España fue el primer país en armar a sus ejércitos con armas de fuego portátiles.

El proceso de recarga solía durar entre 3 y 5 minutos, por los cual durante este tiempo un indio podía disparar más de 20 flechas y su alcance útil no superaba los 50 metros, por tanto no fue su empleo muy determinante durante la conquista, recordad que recientemente comentamos en el blog que durante la “Batalla de las Cangrejeras”, dentro de la Guerra del Arauco, la climatología se alió con los indígenas ya que un gran temporal con viento y lluvia impidieron que las mechas de los arcabuces de las tropas españolas se encendieran. 



Fuentes:
  • Asociación “Torre Isunza” para la Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Don Benito.
  • Apuntes Históricos de Daniel Cortés González.
  • INTRODUCCIÓN HISTÓRICA SOBRE LAS ARMAS DE AVANCARGA, de Rafael Peche Ortiz.
  • Apuntes Históricos de la Villa de Medellín, de D. Eduardo Rodríguez Gordillo
  • Relación en octavas heroicas, En que contiene todo lo real y verdadero del suceso de la batalla del Montijo, de Antonio Pardo de Gayoso. 1644. Biblioteca Digital Hispánica.
  • Ayuntamiento de Montijo, historia.


jueves, 23 de mayo de 2019

ESPRONCEDA


"Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar"


Seguro que te suenan estos versos, pertenecen a la “Canción del Pirata”, tal día como hoy 23 de mayo pero de 1842, fallece en Madrid su autor, el poeta extremeño José de Espronceda y Delgado, uno de los más importantes autores del  primer romanticismo, considerado el "Byron español".


"A las nueve de la mañana del lunes 23 ha fallecido nuestro amigo D. José Espronceda;  sentírnosla  imposibilidad material  en que nos hemos  hallado  de consagrar  algunas  líneas  a su ilustre memoria. La juventud, como dijo oportunamente González Bravo,  ha quedado sin caudillo. La poesía castellana ha perdido uno de sus más predilectos hijos. La muerte de Espronceda  ha dejado  un vacío que a nadie le es dado llenar, como nadie  ha llenado tampoco  el que se nota desde la muerte de Larra. No recordamos  haber  visto funerales  más sencillos de aparato ni más magníficos de concurrencia espontánea. Sobre la tumba de Espronceda se leyeron varias poesías y se pronunciaron diversos discursos, la elegía de Enrique Gil escrita y leída con profundo sentimiento arrancó abundantes lágrimas de los más fuertes  orazones,el señor  Romea tuvo la triste honra de leer el último fragmento del  Diablo Mundo escrito de puño y letra   de Espronceda.  Jamás nos consolaremos de tan irreparable  pérdida".

Revista de teatros (Madrid). 1842
 



CANCION DEL PIRATA por Pepe Mediavilla



Son numerosos los pueblos y ciudades de España que tienen una calle o avenida con su nombre, en Don Benito ya aparece en el callejero del año 1923.


Calle Espronceda de Don Benito - Foto: Google Maps

Nació Espronceda en el año 1808, la mayoría de las fuentes que he consultado dicen que en Almendralejo (Badajoz) aunque...




según estudios recientes del periodista y biógrafo Francisco Arias Solís, vino al mundo en Pajares de la Vega (Villafranca de los Barros), cuando su madre y su padre (militar) se trasladaban desde Villafranca hasta Almendralejo.


Almendralejo


Se formó en el colegio de San Mateo de Madrid, donde tuvo como profesor al gran poeta del prerromanticismo Alberto Lista. En 1825 debido a sus actividades políticas a favor de la causa liberal fue condenado a exiliarse de Madrid, hasta la amnistía de 1833 declarada tras la muerte del rey Fernando VII.




Tras la vuelta continuó con su labor política y periodística, incluso llegó a ser  parlamentario ante las Cortes Generales en 1842 por el Partido Progresista.



Desgraciadamente murió muy joven, en plena gloria a los treinta y cuatro años, a causa de una enfermedad respiratoria que derivó en una infección viral aguda, muy común en la época llamada garrotillo, que hizo que muriera entre grandes dolores  debido a la inflamación de los ganglios linfáticos; justo poco antes de contraer matrimonio con una joven y bella burguesa llamada Bernarda de Beruete.




Su verdadero amor y musa fue Teresa Mancha, con la que tuvo una hija, Blanca, nacida en mayo de 1834, relación que bien merece un capítulo aparte.



CANCION DE LA MUERTE por Pepe Mediavilla


Sus obras más destacadas son “El estudiante de Salamanca” y un buen número de poemas cortos, o canciones, de entre la que hay que destacar la “Canción del pirata” o “El verdugo”.


También se le atribuyen, como a otros grandes poetas, algunas obras eróticas que circulaban clandestinamente y que no llegaron a ser publicadas hasta muchos años después. Entre ellos se encuentra este tan jocoso:

Un carajo impertérrito, que al cielo

Su espumante cabeza levantaba,

Y coños y más coños desgarraba,

De blanca leche encaneciendo el suelo.

En su lascivo ardor, cual Monjibelo,

Nunca su seno túrjido saciaba

Y con violento empuje penetraba

Hórridos bosques de erizado pelo.

Venció a la humanidad; quedó rendida

La fuerza mujeril: mas él, sediento

Siempre, y siempre con ansia coñicida,

Leche despide, y mancha el firmamento,

Dejando allí su cólera esculpida

Del carajo en eterno monumento.

Para algunos biógrafos, Espronceda fue un cínico, aventurero y mujeriego, para otros todo lo contrario, un hombre honrado y recto.


Fuentes:

  • «UN CARAJO IMPERTÉRRITO, QUE AL CIELO»: ACERCA DE UN SONETO ERÓTICO ATRIBUIDO A ESPRONCEDA* Álvaro Piquero Rodríguez (Universidad Complutense de Madrid)
  • Biblioteca Digital Hispánica
  • Biblioteca Virtual Miguel de Cevantes
  • Diario HOY J. R. ALONSO DE LA TORRE Viernes, 25 abril 2008.
  • Revista MUY INTERESANTE
  • Enciclopedia Biografica en linea


sábado, 18 de mayo de 2019

BERENGUELA



Un 12 de mayo pero del año 1191, contraían sagrado matrimonio el guerrero más famoso de su época, el legendario Ricardo Corazón de León y la bella princesa navarra Berenguela en la isla de Chipre tras arrasarla los ejércitos ingleses a sangre y fuego para rescatar a la princesa de sus captores (de película… ¿no?)
 
Esta reina era desconocida incluso para sus propios súbditos pues nunca llegó a pisar suelo británico y lo sigue siendo en gran parte a día de hoy.

HISTORIA DE RICARDO CORAZON DE LEON (PULSAD PARA ESCUCHAR)


En cambio este rey ha sido ampliamente mitificado por la literatura y sobre todo por el cine (cómo no recordarlo acompañando al famoso Robin Hood).



Su apodo, Corazón de León, hace referencia a su valentía y a su corazón indomable, gran guerrero y el máximo exponente del modelo de caballero medieval, pero hay muchos aspectos que juegan en su contra y hacen que se nos caiga el mito, por lo menos a mí, pues este soberano oprimió económicamente en gran manera a la iglesia y a sus súbditos con el fin de costear la guerras constantes en las que tuvo inmerso a su pueblo. Prefería vivir en los dominios de su madre en Francia y no pasó más de ocho meses de su reinado en Inglaterra y para colmo de males ni tan siquiera hablaba inglés, sólo francés. Eso sí, era bien parecido y de exquisita educación.


Berenguela nació en Pamplona en el año 1166, era hija de Sancho VI el Sabio, rey de Navarra y Sancha, reina consorte de Navarra.


El compromiso de su matrimonio fue concertado por Leonor de Aquitania, al convertirse su hijo Ricardo Plantagenet en rey tras el fallecimiento de su padre, el rey Enrique II. Se habían conocido años atrás cuando Berenguela contaba tan solo con 11 años de edad en un torneo que disputó Ricardo celebrado en Pamplona. Su madre insistió para que se casaran antes de su partida a Tierra Santa para conquistar la ciudad de Jerusalén. Ricardo había estado comprometido años antes con la princesa Alys, hermana del rey Felipe II de Francia, que se comenta era la amante de su padre el rey Enrique II y el compromiso se rompió en 1190.


Berenguela acompañada de Juana, la hermana de Ricardo, embarcaron en la flota británica y llegaron a Sicilia para reunirse con su prometido pero, al ser Cuaresma, el matrimonio no pudo celebrarse y hubo que esperar. Ella le acompaño de buen grado pues se enamoró profundamente de Ricardo, pero éste en el viaje demostró que lo único que le interesaba era asegurar su descendencia por si algo le ocurría en la guerra, pasando al poco tiempo a estar más interesado en la que dicen sus verdaderas pasiones: los trovadores de la corte y las batallas que le esperaban al desembarcar (hay historiadores que lo declaran abiertamente homosexual y otros que lo niegan).



Tras una gran tormenta que sorprendió su travesía, el barco de Berenguela naufragó en la isla de Chipre y fue apresado por el gobernante de la isla, Isaac Comneno que al conocer la identidad de sus ocupantes pidió un gran rescate. Ricardo, mancillado en su honor, arraso la isla y allí mismo por fin se casó con Berenguela, en la Capilla de San Jorge en Limassol. Tras esta boda marchó a las Cruzadas quedando su esposa en la fortaleza de San Juan de Acre pero ante la tardanza del regreso de su marido se decidió que marchara a Poitiers, ciudad francesa que pertenecía en ese tiempo a la corona inglesa, donde esperó y esperó. Cuando Ricardo volvía de Tierra Santa fue capturado por el rey Leopoldo de Austria y tras pagar una gran suma de dinero por su rescate (que la misma reina en parte se encargó de recaudar), sus caminos tampoco volverían a encontrarse pues su atención se centró en su reino y no en su reina, marchando directamente a Inglaterra para salvar su trono que pretendía su hermano Juan sin tierra.



Allí en Poitiers permaneció esperando el ansiado regreso de su marido, olvidada por todos. Muerto Ricardo en el año 1199 a causa de una herida mortal recibida en el sitio de Chalus, la reina quedó viuda, empobrecida e ignorada por la familia de su marido, pasando posteriormente a vivir en la villa de Le Mans, que gobernó durante veinticinco años con sabiduría y firmeza. Finalmente el sucesor del rey Juan reconoció sus derechos y envió la herencia que se le pertenecía.



Murió Berenguela un 23 de diciembre de 1230, dejando su gran legado, la magnífica abadía de Epau en Le Mans, que todavía se mantiene en pie. Durante unas obras de restauración de la abadía en el año 1960 se descubrió el que pudiera ser su esqueleto.



Su tumba y su efigie se encuentran en la Catedral de San Julian en Le Mans, donde una inscripción dice:

"A su soberana majestad, a la belleza y a la bondad, virtudes de su juventud, se agregaron su grandeza en la adversidad y su resignación en el sacrificio".