sábado, 16 de agosto de 2025

DON BENITO. LOS CAUTIVOS


Era el 23 de julio de 1921 cuando unas tropas españolas, mal pertrechadas y desmoralizadas, emprendieron una retirada desesperada a través del árido río Igán, en el norte de África. La batalla había sido brutal, y muchos de los soldados lograron salvar la vida gracias a la valiente protección de los 691 jinetes del Regimiento de Caballería Cazadores de Alcántara nº 14. Con coraje y determinación, estos caballeros lucharon con fiereza, cubriendo la retirada de sus compañeros en una acción heroica que quedaría marcada en la historia como parte del Desastre de Annual.

 

Monte Arruit. La Esfera, noviembre 1921. Biblioteca Virtual de la Prensa Histórica. 

El contingente español sufrió pérdidas devastadoras. La arena del desierto se tiñó de sangre y desesperanza, y solo unos pocos lograron llegar al refugio del fuerte en Monte Arruit, donde se refugiaron, esperando una ayuda desde Melilla que nunca llegó. La espera fue amarga y llena de incertidumbre.

 


Fotografía de Monte Arruit por Alfonso, publicada en La Esfera en noviembre de 1921


Pero la tragedia no terminó allí. En Monte Arruit, los rifeños, en una masacre que quedó grabada en la memoria de todos, asesinaron a unos 3.000 soldados españoles que se habían rendido.

 

 
Solo unos 60 lograron ser hechos prisioneros, entre ellos Pedro Pablo Cano, un joven soldado del regimiento mixto de Artillería, nacido en Almoharín (Cáceres) y que había sido reclutado en 1918.

 

 

 


Pedro Pablo, que en ese momento se encontraba destacado en Dar Drius, fue testigo de la brutalidad del enemigo. Cuando la posición fue evacuada, encontró a un moro, un antiguo amigo suyo, quien, mediante el pago de 20 duros, logró sacarlo de aquel infierno y llevarlo a su hogar en Segangan.

Desde allí, su destino se convirtió en una serie de desplazamientos: Kaddur, Ben Tieb, Azib de Midar y Beni Urriaguel, donde permaneció más de un año, dedicándose a labores agrícolas y al pastoreo, en un intento de sobrevivir en medio del caos.

 


 

Una noche, en un zoco bullicioso, Pedro Pablo rogó a un conocido moro que le ayudara a regresar a Melilla. 

Esa noche, con el corazón latiendo con fuerza y la esperanza renovada, Pedro Pablo se preparó para la fuga. Con sigilo, junto a su amigo moro, emprendieron un peligroso camino hacia Beni Tuzin y luego a Tafersit. La oscuridad de la noche cubría sus pasos, y cada sombra parecía esconder un peligro. Sin embargo, la determinación de regresar a su tierra era más fuerte que el miedo.

En Tafersit, varios policías indígenas los encontraron y, tras un interrogatorio, lo llevaron ante el comandante Federico Pita Espelosín, el interventor militar.

 

 

La tensión era palpable, y Pedro Pablo, con la voz temblorosa, relató su historia: había visto cómo mataron a un paisano suyo en Monte Arruit, cuya familia residía en Don Benito, una imagen que nunca lo abandonaría. La brutalidad de aquella masacre quedó grabada en su memoria, un peso que llevaría por siempre.

 


Cadáveres en Monte Arruit, 1921.  Fotografía Narciso Pérez de Guzmán el Bueno y Salabert.


Pero la historia de Pedro Pablo no era la única que resonaba en aquella tierra de conflictos y sacrificios. En Valencia de Alcántara (Cáceres), nació mi abuelo paterno, Juan Nevado Viera, que también fue cautivo en aquella guerra olvidada. Fue soldado del Regimiento 1º de Montaña.

 

 

 

La crueldad que sufrió como prisionero fue inhumana. A pesar de las terribles condiciones, logró escapar junto a varios compañeros, enfrentándose a la incertidumbre y al peligro en cada paso.

Durante la huida, se refugiaban en el interior de los zarzales, escondiéndose entre las ramas espinosas para evitar ser descubiertos. Solo cuando la noche caía, se atrevían a correr, guiados por la oscuridad que les brindaba un breve manto de protección. La terrible experiencia quedó grabada en su memoria, dejando secuelas que hoy reconoceríamos como trastorno por estrés postraumático, un peso que nunca pudo quitarse de encima.

Murió en 1926, a causa de un infarto, dejando tras de sí un legado de resistencia y sufrimiento.

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Por otro lado, mi abuelo materno, también natural de Valencia de Alcántara, pero residente en Don Benito. Eusebio Escudero Zamora, nacido en 1904, también participó en aquel conflicto. A la edad de 18 años ingresó en Regimiento de Infantería Gravelinas nº 41 (número que luce en el cuello) que estaba al mando del Tte. Coronel Zacarías García Luengo.

El Regimiento Gravelinas 41 fue creado en 1877 y disuelto en 1960.

En 1926, Eusebio ascendió a cabo de infantería y se licenció el 12 de julio de 1928 tras 6 años, 2 meses y 20 días de servicio.

Logró regresar sano y salvo, demostrando un valor que sería recordado en su familia. Otros no corrieron su misma suerte, como el dombenitense Juan Lozano García, soldado del Batallón Expedicionario, del Regimiento Castilla nº 16, muerto en combate el 2 de octubre de 1921, tan solo tenía 22 años.


Otro dombenitense que participó en aquella guerra olvidada de África fue Andrés Díaz Martín. Su nieto, Andrés Sánchez Díaz, nos aporta una fotografía inédita de su antepasado.

 

ANDRÉS DÍAZ MARTÍN. Foto restaurada por dovane63


De profesión porquero, cuidaba cerdos en una finca. Casado con María Casado Caballero y con domicilio en una casita que él mismo construyó, situada en la equina de la C/ Eduardo Dato con Moreno Nieto. Matrimonio del que nacieron tres hijas que quedarían huérfanas a muy temprana edad, ya que ambos fallecieron en un corto periodo de tiempo, años 39/40.

Apoyado en un macetero alto de estilo modernista y cigarro en la boca, viste uniforme de artillería, con sus emblemas en el cuello de la guerrera, pella metálica con boquilla sumada y flameante. Ostenta cordón trenzado pendiente del cuello.

Coronado por el típico gorro cuartelero, panadero o de cuartel, una prenda militar oficial, empleada por las tropas para ser llevada en los cuarteles (de ahí su nombre). Se le conoce también como gorro de panadero por su forma, que era similar al que llevaban los panaderos.

En su mano derecha sostiene un machete/bayoneta del Ejército Español modelo M1913 largo, de 52,5 cm de longitud total, diseñado principalmente para el fusil Mauser M1893, aunque es compatible con los posteriores M1916 y el fusil mauser M43 “Coruña”.

Ceñidor en blanco acharolado. Hebilla del Regimiento 2º de Artillería y polainas que cubren las piernas hasta la rodilla.


 



 

Cautivo de las cabilas del Rif también fue el dombenitense Juan Casado Morcillo, el que que años más tarde llegaría a ser Gobernador Civil de Badajoz durante la II República.

Alistado en 1922 en el Ejército, sirvió en el Regimiento de Infantería Sicilia nº 7 (la única Unidad del mundo que subsiste como tal de cuantas participaron en la Batalla de Lepanto)

Juan participó en campañas en África, específicamente en Larache y Bujandú. Durante su servicio, fue ascendido a Cabo y participó en numerosos combates contra el enemigo.

Fue capturado por las tropas de Abd el-Krim en Axdir (capital de la República del Rif entre 1921 y 1926, y cuartel general de las tropas rifeñas durante la guerra del Rif contra el protectorado español).

 

Abd el-Krim

 

A pesar de las penurias, Juan y sus compañeros lograron planear una audaz evasión y escaparon en la madrugada del 10 de enero de 1926, tras caminar durante tres días en estado lamentable, siempre en peligro de ser descubiertos por el enemigo alcanzaron las líneas españolas en Melilla. 

Posteriormente, fue ingresado en un hospital y, ya recuperado, regresó a su localidad natal. 

Su regreso a Don Benito fue recibido con orgullo y reconocimiento, y su relato sirvió para recordar a todos la importancia de la amistad, la esperanza y la lucha por la libertad en tiempos de adversidad. 

 


 PRISIONEROS ESPAÑOLES

 

Juan Casado sería fusilado en el año 1939 en el Castillo de la Encomienda dejando una huella imborrable en la memoria de quienes conocieron su historia y en la historia misma de un pueblo desgarrado por la Guerra Civil Española.

 


 

 
La historia de estos hombres es tan solo un fragmento de aquella guerra olvidada que dejó cicatrices imborrables en quienes la vivieron.


Busco familiares de dombenitenses que participaron en la Guerra del Rif (1911-1927) y que quieran contar su historia. Pueden dirigirse a: dovane63@gmail.com


FUENTES Y AGRADECIMIENTOS:

Real Academia de la Historia. 

Stewarts Military Antiques

Andrés Sánchez Díaz. 

LA REGION: DIARIO INDEPENDIENTE DON BENITO: Domingo 4 de febrero de 1923 

SOTO VALADÉS, Diego (1999): “Juan Casado Morcillo (1901-1939)” en Biografías dombenitenses (entre los siglos XIX-XX)

Juan Casado Morcillo. Gobernador Civil de Badajoz durante la II República, de Daniel Cortés González

INSTITUTO DE HISTORIA Y CULTURA MILITAR. Rgto. Infantería “Sicilia” Nº 7

Extremadura en la Guerra de Marruecos  1921-27. Protagonistas. 30 noviembre 2021. Álvaro Meléndez Teodoro.

Anuario Militar de España. Año 1921

 

 


sábado, 9 de agosto de 2025

DON BENITO. FRANCISCO CAMACHO


Dentro de la serie dedicada a los dombenitenses que tuvieron relevancia en la historia del cine en nuestro país, como fueron Florinda Chico o Alicia Romay, hoy conoceremos un nuevo capítulo: el dedicado a un destacado cineasta, guionista y director, considerado uno de los más prestigiosos del cine mudo en España. Como muchos otros personajes, su nombre es poco conocido para la gran mayoría de sus paisanos: Francisco Camacho Ruiz.

 

 

VIDEO BIOGRAFÍA DE ALICIA ROMAY. Realizado por dovane63 

Francisco nació en Don Benito en la madrugada del 26 de mayo de 1887. Hijo de un farmacéutico, natural de Valle de la Serena, llamado Manuel Camacho Algaba, y de la dombenitense Encarnación Ruiz de Cáceres. Desde su infancia, mostró una gran inclinación por la pintura, influenciado por su tío materno, otro dombenitense olvidado: el pintor Narciso Ruiz de Cáceres.

Tras completar sus estudios en Badajoz y Madrid, donde cursó Filosofía y Letras, su verdadera pasión por el arte cinematográfico lo llevó a París en 1913. Allí vivió una vida bohemia y desarrolló su interés por el cine. Aunque su primer guion fue rechazado, no se rindió y continuó perfeccionando su talento en Londres, trabajando para productoras británicas como London Films, Baked Film y British International Pictures durante la Primera Guerra Mundial.

 


 

Camacho fue un pionero en el cine mudo en España, con obras como "LOS APUROS DE UN PALETO" (1916) y "EL MISTERIO DE UNA NOCHE DE VERANO" (1917), aunque estas no llegaron a estrenarse en público.

En 1922, participó como guionista en "ALMA RIFEÑA" Alma rifeña”, y en 1929 dirigió "ZALACAÍN EL AVENTURERO", la primera película española distribuida internacionalmente por Metro-Goldwyn-Mayer.



 

Durante la dictadura de Primo de Rivera, fundó laboratorios cinematográficos y fue nombrado vicepresidente de la Unión Cinematográfica Española en 1927.

 


 

En los años 30, su carrera alcanzó su punto culminante con dos producciones de CIFESA: 

"NOBLEZA BATURRA" (1935) y "EL CURA DE ALDEA" (1936).

 


Durante la Guerra Civil, apoyó la causa republicana y, tras finalizar el conflicto, se exilió en Francia. 

Posteriormente, emigró a América, donde ejerció como vendedor de libros en Venezuela y como fotógrafo callejero en Cuba.

Su pasión por el cine y su compromiso con la cultura lo convierten en una figura fundamental en la historia del cine extremeño y español.

 


 EL CINE ESPAÑOL DE 1936

Falleció el 15 de enero de 1967, a los 79 años, a causa de una trombosis cerebral en su domicilio de la calle Pajaritos. Sus restos descansan en el Cementerio Municipal San Antonio de Don Benito. 

 


 

Una biografía más completa puede encontrarse en el libro “Dombenitenses entre los siglos XIX-XXI”, de Daniel Cortés González, que puede adquirirse a través de Amazon, en el siguiente enlace:

https://amzn.eu/d/98dsPtp


sábado, 2 de agosto de 2025

DON BENITO 1889



Una charla del periodista y escritor Javier Sierra por televisión que trataba sobre las profecías de los Papas, hizo que recuperara una vieja nota que guardo desde hace tiempo, nota que estaba a la espera de investigación.

 

 Javier Sierra Albert. Escritor y periodista español

Es como si esa nota, en su silencio, hubiera estado aguardando el momento perfecto para revelarnos un gran secreto, justo tras la elección del nuevo Pontífice. Sin duda, estos temas invitan a la reflexión y a explorar las conexiones entre historia y acontecimientos presentes.

La nota fue extraída del Diario Hoy, fechado el 9 de febrero de 1973. En ella se relata que, en el año 1889, la parroquia de Santiago Apóstol de Don Benito poseía una casulla que, nada más y nada menos, había pertenecido al mismísimo Papa de Roma.

 


Recorte del diario Hoy, 9 de febrero de 1973

Este valioso vestuario era considerado el tesoro más preciado de la parroquia, fue donado por el embajador de España ante la Santa Sede. Además, cabe destacar que dicho embajador fue uno de los responsables del alzamiento del grupo escultórico de Hernán Cortés en Medellín, en 1890.

 


En el Museo de la Catedral de la Almudena, ubicado en la capital de España, se conserva una significativa casulla del mismo Papa, lo cual atestigua la importancia y el valor de este tipo de prendas litúrgicas.



Casulla de La Almudena (Madrid)

Consulté diversas fuentes locales, pero ninguna tenía conocimiento de la existencia de la preciada prenda donada a Don Benito. Pero ¿quiénes eran los protagonistas de esta historia, desconocida hasta el día de hoy para la gran mayoría?

El ocupante del Trono de San Pedro al que perteneció la casulla, era Su Santidad León XIII, cuyo nombre secular era Vincenzo Gioacchino Pecci.


 Por Braun et Compagnie - Observador.pt: Info PicGetty Images: Info 1 Info 2, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=98282847

Muy citado últimamente por todos los medios porque el actual Papa, Robert Francis Prevost, eligió el nombre de León como un guiño a León XIII y su doctrina social. 


 LEÓN XIV - Por Edgar Beltrán, The Pillar, CC BY-SA 4.0, 

https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=165153532

Fue León XIII el Papa número 256 de la Iglesia Católica, y ejerció su pontificado entre 1878 y 1903. Conocido por su largo reinado y su enfoque en la doctrina social de la Iglesia. Siendo el primer Papa en ser fotografiado y filmado, además de ser uno de los mayores promotores del culto a la Virgen de Pompeya.


  VIDEO: Vatican News - Italiano

El apellido del otro protagonista seguro que os sonará, pues lo lleva una de las principales vías de nuestra ciudad, la calle Groizard y también otra en Medellín.

 


Alejandro Groizard y Gómez de la Serna fue la persona a quien el Papa regaló la casulla que donó a nuestra ciudad. Fue unos de los más importantes políticos de su época. Nació en Madrid el 18 de junio de 1830. 


 VV.AA. (1999) El arte en el Senado, Senado de España ISBN: 978-84-88802-35-4.

En las elecciones de 27 de abril de 1884, obtuvo el acta de diputado en representación del distrito de Don Benito. Caballero de la Orden del Toisón de Oro. Embajador ante la Santa Sede (1888), ministro de Fomento (1871-1872 y 1894), de Gracia y Justicia (1872 y 1897-1899) y de Estado (1894-1895); presidente del Consejo del Supremo, del Consejo del Tribunal de Cuentas del Reino y Senador Vitalicio. En 1899, siendo ministro de Estado y de Gracia y Justicia, le tocó entregar Cuba, Puerto Rico y Filipinas en aplicación del Tratado de París.


Hijo adoptivo de la vecina Villa de Medellín. Marido de la hermana de la poetisa Carolina Coronado, Virginia Coronado y Romero de Tejada. Padre de cinco hijos: Carlos (que sería también protagonista de esta historia), Virginia, María, Justa y Alejandro. 

 


Carlos Groizard Coronado

 

LLEGADA DE LA CASULLA A DON BENITO

 

Extraído de “EL CORREO” Año X. No. 3250 – Madrid, domingo 24 de febrero de 1889.

El 10 de febrero de 1889, día de Santa Escolástica, llegó a la ciudad de Don Benito D. Carlos Groizard. Entre otros asuntos, su visita tenía por objeto entregar a la parroquia de Santiago la casulla que S.S. León XIII donó a su señor padre D. Alejandro Groizard, cuando era embajador de España en Roma.

El día 18 de febrero se celebró la solemne ceremonia de entrega al señor cura párroco de la citada casulla. A las nueve y media de la mañana, un replique general de campanas anunció al vecindario que el acto iba a comenzar, la multitud se apiñaba en las inmediaciones de la casa de D. Enrique Donoso Cortés, residencia del Sr. Groizard y del gobernador de la provincia, D. Enrique Mesa, que con motivo de esta fecha había llegado en tren la noche anterior, acompañado del comandante de la Guardia Civil Sr. Salinero.



En el interior de la casa estaban todos los miembros del ayuntamiento, salvo las excepciones de luto o enfermedad. También asistieron el señor presidente de la Audiencia, fiscal y teniente fiscal, juez de instrucción, administrador subalterno, teniente jefe de la línea y varios parientes y amigos del Sr. Donoso Cortés.

A las diez de la mañana se puso en marcha la comitiva en la siguiente forma: maceros del ayuntamiento, tres alguaciles con uniforme de gala, llevando en otras tantas bandejas de plata la casulla, manípulo, estola, paño de cáliz y bolsa de corporales; después varios particulares, siguiendo el ayuntamiento presidido por al gobernador, y a cuyos lados marchaban los Sres. Groizard y Donoso Cortés, cerrando la marcha la guardia municipal y acompañados de un inmenso gentío.


PLAZA DE ESPAÑA AÑO 1900


A la puerta del templo esperaba el presbítero Sr. Solo de Zaldívar, cura castrense, que con hisopo de plata iba dando el agua bendita a los individuos que formaban la comitiva; ésta pasó a la sacristía del templo, donde se encontraba una numerosa y distinguida concurrencia, ávida de contemplar la ceremonia y los preciados ornamentos.

Con la mayor solemnidad se hizo entrega por el Sr. Groizard al párroco del donativo de Su Santidad, el ornamento más preciado de la parroquia, no solo por su procedencia, sino que también por ser una prueba de afecto del embajador en Roma hacia Don Benito, que por dos veces le dio su representación en las Cortes.

Al hacerse la entrega en presencia del clero, del gobernador, ayuntamiento y demás autoridades y personas, se pronunciaron breves y expresivas frases por los señores Groizard y el cura párroco, entregándose por el primero al segundo, y por encargo de su señor padre, una cantidad para limosnas.

De todo ello se levantó la correspondiente acta por el notario eclesiástico D. Joaquín Cidoncha, y que autorizaron con su firma les concurrentes.

Acto seguido se procedió a la bendición de dicho ornamento por el señor cura. Concluida la ceremonia, y en acción da gracias, se celebró una solemne misa mayor, oficiando el señor cura párroco con los nuevos ornamentos; al terminar el Evangelio dicho señor expuso en un discurso el objeto de aquellos solemnes cultos, dirigiendo frases de respetuoso afecto y elogio al Soberano Pontífice, y de agradecimiento y simpatía a los Sres. Groizard.

Durante el ofertorio se cantó por los amigos del Sr. Groizard y parientes del Sr. Donoso Cortés, los Sres. Álvarez Riego (D. Juan y D. Aureliano) el Ave María de Gounod y Salve María, plegaria de Gaetano Nava, acompañados al armonio por el Sr. Cidoncha.

Terminada la misa, la comitiva volvió en la misma forma a la casa del Sr. Donoso Cortés, en donde después de breves momentos se disolvió, saliendo a poco el gobernador para Badajoz, siendo despedido por el municipio y amigos en la estación.

Estación de Don Benito. Principios del siglo XX


El donativo de Su Santidad fue visto detenidamente por numerosas personas, entro ellas muchas y principales señores de esta localidad, conviniendo todos en que es un objeto digno da la Exposición Vaticana, de la donación del Papa y del afectuoso recuerdo del Sr. D. Alejandro Groizard hacia este pueblo, que no olvidará jamás esta señalada distinción.

 

También se hizo eco de esta historia el que fuera último párroco de la iglesia de San Martín de Medellín y excelente historiador, D. Eduardo Rodríguez Gordillo, en sus “Apuntes Históricos de la Villa de Medellín” 


“Tiene la Iglesia de Santiago algunas buenas alhajas y ornamentos, entre los que debe mencionarse una magnífica casulla blanca con sus accesorios, que figuró en la Exposición Vaticana, en las bodas de oro de Su Santidad León XIII, Pontífice reinante, quien la donó a Don Benito, por las gestiones del Excelentísimo Sr. D. Alejandro Groizard Gómez de la Serna, Diputado a Cortes que fue por este Distrito, Embajador cerca de la Santa Sede el año 1888, Ministro que ha sido de Gracia y Justicia, y de Fomento, Presidente del Supremo Consejo de Estado, del Tribunal de cuentas del Reino, y Senador Vitalicio, de esta donación fue portador su hijo D. Carlos Groizard y Coronado, Diputado por Roquetas, después por Don Benito, y Gobernador Civil de Salamanca; y al hacer entrega a la Iglesia de este valioso obsequio, se tuvo una solemne función religiosa, en el mes de Febrero de 1889”.

Si tienes interés, en el enlace te puedes descargar el catálogo de la Exposición Vaticana. 

En la página 316 indica lo siguiente:

“Un copón de gran valor lo regaló el Sr. Groizard, embajador de España cerca de la Santa Sede; es de estilo greco-románico, con bellísimos adornos de filigrana, y medallones en esmalte representando al Redentor, la Virgen, san José y san Pedro.”

https://www.bibliotecadigitaldeandalucia.es/catalogo/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1014375 

APARICIÓN DE LA CASULLA

¿Cómo era posible que un objeto histórico tan representativo hubiera caído en el olvido? Nadie lograba brindarme información al respecto. Decidí contactar con el Delegado de Comunicación de la Parroquia de Santiago, Víctor Manuel Velarde Sánchez. Responsable, entre otros, del pequeño museo que se encuentra bajo el coro de la iglesia de Santiago, le pregunté si existía algún registro de dicho museo.


Víctor Velarde junto al Párroco Fermín Solano

-       Sí, Antonio, sí existe. Hay un dossier patrimonial, aunque aún está en proceso de valoración por parte de los artistas. Lo elaboré yo durante la pandemia del COVID, pero la labor continúa, ya que Juan Pedro Chaparro Cabezas, el artista encargado, trabaja en restauración en Sevilla y va despacio, debido a su carga de trabajo.

-       De algunas piezas conocemos su origen, pero de otras todavía no. Una de las casullas, creo recordar, data de 1803 y podría estar vinculada a la Virgen de Fuensanta.

-        - ¡Espera!, me dijo Víctor, algo emocionado.

Tengo la impresión de que otra de las casullas exhibidas lleva bordado el escudo pontificio. ¡Es muy probable que sea una de las que se encuentran en el museo! Por eso, hablaré con Pedro para aclararlo.

Consultado el experto por medio de las fotografías afirmó que es más que probable que la casulla que se conserva en Santiago sea la del Papa León XIII.

INFORME TÉCNICO 

REALIZADO POR JUAN PEDRO CHAPARRO CABEZAS 

Lic. En bellas artes esp. Conservación y restauración. 

Se trata  de una casulla de las denominadas de tipo “Guitarra” que fueron las de uso común hasta el Concilio Vaticano II. Sobre un raso de seda blanca se nos presenta una decoración bordada en hilos de oro, plata y sedas de colores.

 
MUEBLE ACRISTALADO DONDE SE EXPONE LA CASULLA

Dividido el espacio en tres registros verticales los cuales se encuentran delimitados por una greca compuesta por hojas polilobuladas y alargadas así como por puntas de flecha. En los registros laterales observamos una decoración basada en roleos ascendentes donde se alterna el bordado en oro en el primer roleo para pasar al bordado en seda de colores en los siguientes.

 


Dentro de estos roleos encontramos una palmeta realizada en tono encarnado mientras en las zonas superiores se observan flores de la pasión y rosas haciendo referencia a la pasión de Cristo. Por su parte  en la zona central se observa como partiendo de unos sencillos roleos entrecruzados surge una gran palmeta que mezcla el oro y el encarnado de manera alternativa en las hojas que la componen.

De este elemento central surge un ramillete bordado en sedas de colores donde se mezclan rosas y espigas haciendo  una clara referencia a la eucarística. Hasta aquí la casulla es exactamente igual en delantera y trasera, la única diferencia es el motivo central de las mismas. En la delantera nos encontramos con un anagrama de Jesús donde de la H central surge una cruz estando todo el conjunto circundado por rayos realizados en lentejuelas.




Por su parte en la trasera la decoración surge de unos sencillos roleos de oro  que sirven de apoyo a las armas pontificias compuestas por dos llaves cruzadas una en oro y la otra en plata estando coronadas por la tiara papal. Las llaves recuerdan a San Pedro y como Cristo le entrega las llaves del Paraíso, siendo tomadas como símbolo también por sus sucesores como Papas y como emblema del Vaticano al este la sede papal, la Tiara Pontificia o Tiara Papal es una triple corona que simboliza el triple poder del papa como Pastor Supremo, Maestro Supremo y Sumo Sacerdote. Coronando todo el conjunto se encuentra un triangulo con un ojo en su interior rodeado de rayos realizados en lentejuelas y que simboliza a Dios.

 



La pieza puede ser encuadrada en las últimas décadas del s. XIX y en cuanto a una posible procedencia vemos similitudes con piezas italianas. Ya desde el siglo XVIII se popularizo en Italia la decoración con grandes palmetas como elemento peculiar y recurrente en los repertorios iconográficos. Estas palmetas no se encuentran tan fácilmente en los bordados españoles y menos como elementos centrales.

El elemento central compuesto por la tiara y las llaves nos podrían hablar de un origen romano o estar vinculado con San Pedro, ya se por tener alguna relación con el Vaticano o con alguna iglesia dedicada al santo.



Portada de la Exposición Vaticana y una mitra con similares decoraciones

 

Dado que podría tener su origen en la figura de León XIII, se ha consultado un catalogo de La Exposición Vaticana donde se reflejan los distintos regalos que recibió el pontífice. En imágenes no se ha encontrado ninguna igual pero si con similares decoraciones, por lo tanto en cuanto al momento de la realización se podría decir que encaja con el pontificado de León XIII y que se realiza en Italia.




En la publicación anteriormente referida existen muchas descripciones de regalos pero no están acompañadas de imágenes, pudiendo tratarse de uno de estos regalos o incluso siendo un encargo del propio Papa.

El descubrimiento de esta pieza, de gran valor cultural, no solo enriquece el patrimonio local, sino que también resalta la importancia de la conservación y el estudio de los bienes históricos para mantener viva la memoria colectiva.

Actualmente esta importante prenda se puede admirar en el pequeño museo que se encuentra bajo el coro de la iglesia de Santiago. 

 

FUENTES Y AGRADECIMIENTOS:

  • Vatican News - Italiano
  • Diario Hoy, fechado el 9 de febrero de 1973.
  • “EL CORREO” Año X. No. 3250 – Madrid, domingo 24 de febrero de 1889. 
  • Apuntes Históricos de la Villa de Medellín, de Eduardo Rodríguez Gordillo.
  • Asociación Histórica Metelinense. 
  • Víctor Manuel Velarde Sánchez. Técnico S. en Medios Audiovisuales y de la Información y Delegado de Comunicación de la Parroquia de Santiago.
  • Juan Pedro Chaparro Cabezas. Lic. En bellas artes esp. Conservación y restauración.
  • Fermín Solano Casero, Párroco de la iglesia de Santiago de Don Benito.
  • Joaquina Paredes. Encargada del mantenimiento del Patrimonio en la iglesia de Santiago.
  • Daniel Cortés González. Asoc. “Torre Isunza” para la Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Don Benito.
  •  Memorias de un ministro de Alfonso XIII. 1877-1930. Niceto Alcalá Zamora.
  •  web (https://museo.catedraldelaalmudena.es)