sábado, 9 de septiembre de 2017

DON BENITO. Curiosidades de la iglesia de San Sebastián.



Ubicada en un cerro, es el lugar más elevado y el primigenio asentamiento humano de la ciudad. Destacó por celebrarse en ella Asambleas Generales de la Mesta.

 




Iglesia de San Sebastián a principios del siglo XX.

Está asentada en la cima de una pequeña colina de roca caliza. En las noches de verano, es un placer pasear por las estrechas calles de este esplendido barrio, corre el aire y se ven mejor las estrellas, eso sí, son un poco empinadas.

En las veces que visité este templo jamás imaginé este espacio, no sé si a vosotros os pasará lo mismo, esta imagen es muy poco habitual verla, seguramente será la única foto que exista de este lugar.


Vemos un suelo ovalado de tierra que corresponde a la bóveda de la iglesia y unas cerchas metálicas ya oxidadas por el paso del tiempo que sujetan su cubierta. Al poner el pie en este sagrado suelo, la huella de mi zapato quedó marcada en la fina tierra, como cuando Armstrong pisó por primera vez la luna.

LAS CAMPANAS

Los chinos ya las usaban hace más de 4.000 años y los egipcios las tocaban en sus ceremonias funerarias.


Desde la antigüedad, las campanas, se han empleado para dar avisos al pueblo, estas u otras muy similares debieron sonar con fuerza cuando las tropas francesas irrumpieron en Don Benito a sangre y fuego en 1809, durante la guerra de la Independencia española.


Actualmente se usan con fines religiosos y para indicar la hora. La palabra campana proviene de la ciudad italiana de Campania, lugar donde se usó por primera vez en occidente. Un nuevo capítulo de los rincones menos conocidos de nuestras iglesias, hoy es el turno del antiguo mecanismo de toque de las campanas de San Sebastián, lo vemos tanto exterior como interiormente, se tocaban manualmente, hoy se usa un mecanismo eléctrico programado.


Un dato curioso a recordar es que las campanas se tocaban por dentro, mientras que actualmente se tocan por fuera. Una campana se divide en tres partes:

1.- El Jubo, puede ser de madera o de hierro. Lleva al mismo tiempo unos tirantes sujetos con unas tuercas, y en cada extremo de dicho Jubo, se hallan incrustados los ejes donde descansan dentro de unos cojinetes, uno exterior, de madera, y otro interior, que es de metal.

2.- La copa es el cuerpo de la campana.

3.- El badajo es el péndulo con el que se golpea la copa. Donde hay dos campanas, como es el caso de esta iglesia, se repicaba con una cuerda en cada mano.

MIRANDO A PONIENTE


Esta es la espectacular vista que se contempla desde el campanario de la iglesia de San Sebastián de Don Benito, me siento un privilegiado y desde aquí quiero darle las gracias a su párroco Don Santos por haberme permitido realizar esta fotografía.


Las principales iglesias de nuestra ciudad tienen todas en común la orientación de su puerta principal hacia poniente, incluso la ermita de Las Cruces, no sé si os habréis percatado de este “pequeño” detalle. El Código de Derecho Canónico establece lo siguiente: “En la edificación y reparación de iglesias, teniendo en cuenta el consejo de los peritos, deben observarse los principios y normas de la liturgia y del arte sagrado”. Según monseñor Girardi, se acostumbra construir las iglesias con el ábside y el presbiterio, es decir, con la parte en que se encuentra el altar, mirando a oriente, y entonces con la puerta que se abre a occidente u oeste.

No cabe duda, es una tradición muy atinada ya que con ella se quiere recordar que los cristianos miramos a oriente, pues al oriente surge el sol que nos recuerda a Cristo, Sol que nos ilumina y nos da vida.

LA LINTERNA

En arquitectura se llama linterna a la estructura en forma de torre colocada sobre una cúpula, que mediante ventanales permite la iluminación y la ventilación en el interior del edificio.


Esta que vemos se encuentra sobre la cúpula de la iglesia de San Sebastián de Don Benito y está rematada por una veleta cuyo ornamento es una cruz.

Actualmente la función de la veleta es más bien decorativa, pero en un pasado no muy lejano, su función era muy importante sobre todo para nuestros agricultores ya que muchas de sus actividades se basaban en la dirección y velocidad del viento.

LA CUPULA

Bóveda semiesférica o cúpula de ladrillo visto en color rojo que contrasta espectacularmente con el blanco inmaculado de sus paredes de la que fue primera parroquia de Don Benito, situada en el barrio más alto de la ciudad. En el centro de esta cúpula, se puede ver la linterna, que es una estructura en forma de torre colocada sobre ésta, que mediante ventanales permite la iluminación y la ventilación en el interior del edificio.


LA ESPADAÑA

Se las conoce como las “hermanas pobres” de los campanarios. Una espadaña es una pared que se alza normalmente sobre el hastial de poniente del templo y tiene una serie de huecos donde se colocan las campanas, suelen estar rematadas por un pináculo o por una cruz.



Santiago además de torre campanario tuvo dos, una grande que hoy ya no se conserva y una pequeñita que existe todavía.

LA TUMBA



Cementerio Municipal de Don Benito, lápida del párroco de la iglesia de San Sebastián, D. Eulogio Velasco Navarro, asesinado en la Guerra Civil Española.
 

viernes, 8 de septiembre de 2017

DON BENITO. Plaza de Extremadura, recién remodelada




Panorámica de la Plaza de Extremadura de Don Benito, 8 de septiembre de 2017.


LA AGUADORA. Obra del escultor extremeño Diego Garrido Adame nacido en Almendralejo, Badajoz. Premio Nacional de Modelado de la Universidad de Sevilla. Discípulo en talleres de grandes maestros de la escultura como Federico Cullaut Valera y Juan de Ávalos.




SOY EXTREMEÑO


DEDICADO A TODAS LAS PERSONAS QUE HACEN A EXTREMADURA CADA DIA MAS GRANDE.

Canción interpretada por el cantante dombenitense Emilio Serrano.

jueves, 7 de septiembre de 2017

FANTASMAS DE SEPTIEMBRE



 

Tal día como hoy 7 de Septiembre pero de 1548. Por complicaciones durante el parto de su hija, fallece en el castillo de Sudeley, en Gloucestershire (Inglaterra) Catalina Parr, reina consorte del rey Enrique VIII de Inglaterra entre los años 1543 y 1547, y última de sus seis esposas.



El fragmento de tela que vemos en la foto formaba parte de su vestido, estuvo en su tumba desde 1548 hasta 1792. John Locust descubrió el ataúd de Catalina Parr en la capilla, ahora en ruinas del castillo de Sudeley y lo abrió, dijo que el cadáver estaba bien conservado, tomó un mechón de sus cabellos, cortó un trozo de su vestido y cerró el ataúd de nuevo. Por desgracia, el ataúd fue abierto un par de veces más y en 1817 no quedaba más que un esqueleto. 


Catalina Parr nació alrededor de 1512, fue la sexta y última esposa de Enrique VIII de Inglaterra. Catalina ya había estado casada con un caballero llamado Borough cuando no era más que una adolescente y él tenía unos sesenta años. Mr. Borough, como es de imaginar, murió pronto y Catalina volvió a casarse, esta vez fue con Lord Latimer, un visitante frecuente de la corte real y el rey no tardó mucho en echarle un ojo a Lady Latimer. Lord Latimer murió en 1543 y Catalina se quedó viuda por segunda vez. Enrique no tardó en cortejar a Catalina. 


Ella se había enamorado de un hombre llamado Thomas Seymour (hermano de Jane Seymour), pero Catalina no estaba en condiciones de rechazar las atenciones del rey y se casaron el 12 de julio 1543. Enrique contaba con 52 años y ella estaba a punto de cumplir 31, su relación fue más la de una enfermera con su paciente que la de esposa, sangraba las piernas del rey y le leía libros mientras estaba confinado a la cama, que era con frecuencia. En una ocasión discutieron por temas de religión y la discusión fue tan lejos que el rey ordenó su arresto, ella huyó a su habitación y se quedó allí llorando. Pero afortunadamente el rey se arrepintió y de inmediato ordenó la cancelación de la orden de detención. Enrique murió el 28 de enero de 1547.


Catalina ahora era libre para casarse con Thomas Seymour, cosa que hizo en ese mismo año, pero poco tiempo le duró la felicidad pues a Catalina le llegó la muerte un 7 de Septiembre de 1548 por causa de la fiebre puerperal derivada en septicemia tras su primer parto, el mismo final de su predecesora Jane Seymour.


En esa época (Siglo XVI) el parto era muy arriesgado por las infecciones. Por desgracia, la muerte de Thomas Seymour también le llegó pronto de forma poco natural, pues el 20 de marzo 1549 fue ejecutado por traición y otros crímenes contra el Rey y la Corona. Así que su hija Mary Seymour quedó huérfana, su destino ha sido objeto de debate desde hace siglos, probablemente murió muy joven pues desaparece de la historia en torno a la edad de dos años.

El fantasma Catalina Parr ha sido visto por numerosos testigos desde su muerte, se le ha visto recorrer los jardines del pintoresco castillo de Sudeley ataviada con un vestido verde, aparentemente en busca de alguien o algo. ¿Podría estar buscando a su hija pequeña? 


En otro avistamiento, una criada, Margaret Parker, que trabajaba en el castillo informó haber visto una hermosa mujer alta, con un vestido verde largo mirando por una ventana. Margaret asegura que era el fantasma de Catalina Parr. Quién sabe si hoy, 7 de Septiembre volverá su espectro a recorrer los jardines de Sudeley…seguro que sí.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

EXTREMEÑOS. El Maestro Solano

 

Nombrado hijo predilecto de Cáceres en 1984, su ciudad natal, el maestro Solano fue uno de los más grandes músicos y compositores que ha dado esta noble tierra de Extremadura. 


Entre sus numerosas obras, podemos destacar por ser más conocidas las bandas sonoras de películas como: ¡Bienvenido Míster Marshall!, El último cuplé o Carmen la de Ronda, que se cuentan entre las más taquilleras de toda la historia del cine español. Y canciones como Tengo miedo, compuesta para Rocío Jurado, El Porompompero, para Manolo Escobar o Un clavel, un rojo clavel, que también interpretó con notable éxito Isabel Pantoja.


"Cine de Barrio" TVE - Homenaje al Maestro solano



Juan Solano Pedrero, que así se llamaba, murió en Málaga en 1992 a los 69 años de edad. En Torremolinos (Málaga) tiene una calle con su nombre, muy cerca de la calle Rocío Jurado.


Según leí en varios diarios regionales, Fernando, su hermano, trabajó como cirujano en el Hospital Don Benito-Villanueva, y tras residir muchos años en Don Benito, posteriormente se estableció con su esposa en la cercana localidad de Yelbes.