lunes, 4 de septiembre de 2017

DON BENITO. LA HORNACINA




Curiosa la historia de esta imagen del escultor dombenitense D. Pedro Torre Isunza que representa una imagen de la Inmaculada Concepción y que se encuentra en la hornacina de la Iglesia de Santiago Apóstol de Don Benito.


Esta imagen fue un encargo de un convento de monjas (se desconoce que convento era, pero si que no era de Don Benito). Las monjas no esperaban que el escultor les entregara factura alguna, sino que se imaginaron que se la iba a donar; ante tal hecho de entrega de la factura y ante la negativa de las monjas para pagarla, el escultor dombenitense decidió que para donarla lo hacía a la ciudad donde nació, Don Benito.


Agradecimientos:
- Asociación “Torre Isunza” para la Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Don Benito.
- Agrupación Coral de Don Benito, que interpreta magistralmente el tema “Ubi Caritas”

domingo, 3 de septiembre de 2017

DON BENITO. Curiosidades de la iglesia de Santiago. Segunda parte.


EL ROSETON DEL SOL

El Código de Derecho Canónico establece lo siguiente: “En la edificación y reparación de iglesias, teniendo en cuenta el consejo de los peritos, deben observarse los principios y normas de la liturgia y del arte sagrado”. Según monseñor Girardi, se acostumbra construir las iglesias con el ábside y el presbiterio, es decir, con la parte en que se encuentra el altar, mirando a oriente y, entonces, con la puerta que se abre a occidente u oeste. No cabe duda, es una tradición muy atinada ya que con ella se quiere recordar que los cristianos miramos a oriente, pues al oriente surge el sol que nos recuerda a Cristo, Sol que nos ilumina y nos da vida.

Vemos en el centro de la fotografía una gran ventana redonda, llamada también rosetón, es una representación del sol. Debe haber un momento del año en que coincidida el astro rey con su posición e ilumine la nave central y señale un lugar concreto del Altar Mayor, yo creo que debe ser el Sagrario (algo parecido ya sucedía en los templos egipcios) de ser así, será un espectáculo increíble de contemplar (yo pagaría por verlo) aunque no sé si podrá ser por las construcciones que existen actualmente enfrente. Seguro que también te apuntas a verlo, ¿no?


Cuando tomé esta foto no fue por casualidad, lo hice pensando en una famosa escena de una película de Indiana Jones.
EL AMBON

Situado a la izquierda del Altar Mayor de la iglesia de Santiago de Don Benito, vemos este magnífico ambón realizado en madera ricamente tallada y policromada. Enmarcada entre dos columnas de estilo corintio, vemos una representación de La Anunciación, que es seguramente uno de los temas iconográficos más habituales en la historia del arte cristiano, la Virgen está arrodillada y el ángel San Gabriel sostiene en su mano izquierda un pergamino con una inscripción en latín que dice lo siguiente: Ave María, gratia plena, Dominus técum;benedicta tu in muliéribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostrae. Sobrevolando estas dos figuras se distingue una paloma blanca que simboliza al Espíritu Santo y también unos rayos de sol alusivos al poder de Dios Padre.


Es obra del extraordinario escultor dombenitense Antonio Reyes Herrera, hijo predilecto de nuestra ciudad, alumno de la famosa Escuela de Artes y Oficios, que tantos grandes artistas ha dado a nuestra ciudad, sus tallas son en su mayoría religiosas y están repartidas por toda España, Europa y América. Un ambón es una tribuna donde se coloca el libro que contiene las lecturas bíblicas que se proclaman en la celebración. Se cree que tuvieron su origen en la plataforma elevada desde la cual los rabinos judíos le leían las Escrituras al pueblo.

LA GATERA

En la puerta de la Epístola de la iglesia de Santiago podemos ver, ya clausurada, esta gatera. Era un simple agujero realizado en la puerta para permitir la entrada y salida libre a los gatos. Gracias a ellas, los gatos contribuían a mantener alejados a los roedores del recinto sagrado.


LOS CLAVOS DE LA PUERTA DEL VELAR

Esta puerta principal, llamada también del “Velar”, de la iglesia de Santiago de Don Benito, está ricamente decorada con clavos ornamentales de hierro forjado. Este tipo de clavos concretamente se pueden englobar dentro del modelo llamado Nice, densamente dispuestos y encuadrando tableros.

Este refuerzo de la madera prevenía, de paso, los asaltos violentos en este punto vulnerable del edificio, con diseños simples o extraordinariamente complejos, bellos y eficaces, que alcanzaron su cénit en iglesias y catedrales españolas.

sábado, 2 de septiembre de 2017

DON BENITO. Curiosidades de la iglesia de Santiago




EL DOBLAO 

Este templo, espectacular por fuera, lo es mucho más por dentro. Estas fotos nos muestran ni más ni menos que el espacio comprendido entre las bóvedas y la cubierta, lo que aquí solemos llamar “el doblao” y puedo deciros que, al contrario que el austero de la iglesia de San Sebastián, éste es espectacular por su magnitud y contemplarlo ha sido un privilegio. 




Hay que imaginar lo fastuosas que debieron ser las cerchas originales de madera que sostenían el tejado, hoy son cerchas metálicas. Tiene este espacio una pasarela de madera que lo cruza de lado a lado, también se pueden ver los refuerzos de algunos nervios de las bóvedas.

LA FIRMA 

Sobre la puerta del evangelio, en el interior de la Iglesia de Santiago de Don Benito, vemos este rótulo sobre una pieza de madera, dice lo siguiente: MAESTRO PEREA, AÑO 1781 y una firma.


Ese mismo año, un astrónomo inglés llamado William Herschel observa por primera vez a Urano, séptimo planeta desde el Sol. En Nueva España (Estados Unidos), en la región conocida por los nativos como el "Valle del Humo", Gaspar de Pórtola y Junípero Serra fundan el pueblo de la "Reina de los Ángeles", que en el futuro se convertirá en la populosa ciudad de Los Ángeles. 


También en ese año tras intentar, y no lograrlo, descuartizar vivo atando cada una de sus extremidades a sendos caballos, se decapita públicamente en Cuzco (Perú) a "Túpac Amaru", instigador de la rebelión indígena en el país. Los peruanos lo considerarán un caudillo preindependentista. Todo esto sucedía mientras el maestro Perea firmaba esta puerta.

EL CONJURATORIO

Situado sobre la puerta de entrada, en la fachada principal de la iglesia, hay un balcón al que se accede desde el doblao. Este tipo de balcones en otro tiempo se conocían como “conjuratorios”, el sacerdote lanzaba conjuros contra las plagas y tormentas o realizaba distintos rituales propiciatorios como la bendición de los campos.




Esta antigua práctica, ya en desuso, trataba de alejar el mal que podían engendrar los elementos atmosféricos sobre la feligresía, indefensa entonces ante la fuerza del rayo, el viento, la tormenta, el frio o la nieve. Por extensión, el mal podía venir también en forma de inundaciones o riadas que anegaban los campos o también de enfermedades, como la peste, que diezmaban la población.


Pero también podía llegar en forma de sequía y entonces, aparte de las rogativas habituales que se celebraban en la Iglesia, también se conjuraban los elementos atmosféricos para la protección de las cosechas, único medio de subsistencia para la población en otros tiempos. Por ello, desde la Edad Media, toda Iglesia que se preciara de cierta relevancia disponía de conjuratorio y su uso era a discreción del párroco de turno.

Una oración popular conocida como “Tentenublo” (Detente, nublado) dice lo siguiente: Tentenublo, tente en ti, no te caigas sobre mí; guarda el pan, guarda el vino, guarda los campos, que están floridos. Esta oración, asociada a los rituales del conjuratorio, junto con el toque especifico de campana para ahuyentar las tormentas, protegían a la población del mal que sobre ellos se cernía y atemorizaba.

viernes, 1 de septiembre de 2017

DON BENITO. EL FUMADOR




Según el diccionario, una serendipia es un descubrimiento valioso que se produce de manera accidental o casual, pues bien, no sé si serán realmente valiosos, pero al menos no dejan de ser curiosos estos hallazgos que, casualmente, capté con mi cámara cuando visitaba uno de mis rincones favoritos de Don Benito, la iglesia de Santiago Apóstol. Esta iglesia datada entre los siglos XVI y XVII no deja de apuntarnos con el cañón de las sorpresas pues está muy viva y nos habla constantemente, solo hay que ser un poco curioso. A continuación os dejo algunas de estas singularidades, así como rincones y elementos menos conocidos de este grandioso templo.

 

EL FUMADOR

En la parte central podemos ver una gran bóveda de terceletes ricamente decorada con motivos vegetales de llamativos colores, se aprecia perfectamente el contraste de la restauración acometida en parte de sus gajos. En uno de ellos me llamó la atención un pequeño detalle, muy difícil de ver a simple vista, pero que tiene una señal para localizarlo.


Se trata de un rostro pintado en color azul con un gorro y perece que sujeta algo en su boca, yo lo he bautizado como “el fumador”. 


Creo que el artista que decoró con su arte estas bóvedas quiso marcarlas con su sello personal y dejar un retrato suyo a modo de firma para así pasar a la posteridad, o quizá no fue más que una broma del restaurador. Sorprendente, ¿no? Otro dato es que este mismo gajo está señalado con una enigmática estrella de cinco puntas. Existen dos interpretaciones del pentagrama de cinco puntas, una asociada al mal y los demonios, y por otro lado la terrenal o cosmológica, asociada a la naturaleza.

Se llama tercelete a cada uno de los nervios (o arcos) de una bóveda de crucería compleja que va desde cada uno de los ángulos de apoyo hasta las claves secundarias de la bóveda, en estas bóvedas complejas hay varias claves de bóveda habitualmente destacadas con un florón o pinjante.


Un pinjante es un ornamento en forma de florón colgante que está colocado en la intersección de los nervios de la clave de una bóveda.

MARCAS DE CANTERO

Marcados en la piedra los podemos ver en uno de los pilares de la Iglesia. Estos símbolos vienen siendo utilizados desde antes de la época romana hasta finales el siglo XVII y se encuentran en castillos, construcciones civiles, religiosas, etc… pero en mayor cantidad y calidad, son las que podemos hallar en las obras religiosas.


Eran utilizados principalmente por los cortadores de piedra, canteros/carpinteros (inicialmente eran un mismo gremio), capataces y Maestros de Obra. También podrían utilizarlas los donantes o comitentes de algún sillar o columna o cualquier parte de la obra.


También los podemos ver en un contrafuerte situado en la calle Villanueva y justo al lado contrario, en la calle del antiguo Hospicio, son en forma de cruz y son más espectaculares. Estas cruces se sitúan a bastante altura y son difíciles de encontrar a simple vista.


 EL MONOGRAMA DE JESUS

Un monograma es un dibujo o figura formado con dos o más letras tomadas de un nombre que se emplea como distintivo de éste. Esta piedra que vemos en la foto se encuentra en el suelo del vestíbulo de la entrada principal de la iglesia de Santiago de Don Benito la cual tiene una inscripción grabada, parece que pone “JHS”. No significa Jesús, hombre, salvador. En realidad, esas tres letras son abreviatura, en mayúscula, del nombre de Jesús en griego.


Hay quienes dicen que su origen proviene de la Compañía de Jesús. En realidad, su origen es cien años más antiguo y se remonta a San Bernardino de Siena, fallecido en 1444, que fue un franciscano que solía predicar llevando en la mano ese dibujo sobre una tablilla. Este monograma fue adoptado como sello por Ignacio de Loyola, uno de los fundadores de la Compañía de Jesús. Tras usarlo así Ignacio en su sello como general o superior de esta orden, los jesuitas a menudo lo unen a unos rayos solares que se desprenden del símbolo.


El actual papa Francisco I, miembro de la orden jesuita, tiene en su escudo personal este monograma.