jueves, 4 de junio de 2020

SIMÓN. El héroe de Medellín


Simón del Palacio y Otero, nació hacia el año 1780 en un pequeño pueblo de la comarca de la Maragatería, dentro de la ruta del Camino de Santiago francés, en Rabanal del Camino (León), que hoy apenas cuenta con un centenar de habitantes.

Uno de sus nietos lo describió de esta manera:

“Un rebelde, un «maragato», que se escapó del seminario, sentó plaza, y fue guerrillero con El Empecinado. Figúrese usted que estuvo prisionero de los invasores varias veces, una condenado a muerte, y se salvó milagrosamente por saber francés, cosa rara entonces”.

Hijo de labriegos, a una edad muy temprana ingresó en el seminario de Astorga, pero muy pronto daría al traste con las intenciones de sus padres de que fuera clérigo, pues cuando contaba con tan solo 17 años se escapa e ingresa en el Regimiento de Borbón, según fuentes consultadas el 28 de noviembre de 1797.

Rabanal del Camino


Comenzaría de esta forma una fulgurante carrera militar que le llevaría en el año 1798 a tener su primer encuentro con el enemigo, concretamente contra los ingleses, durante la Toma de Menorca, una acción militar en el contexto de la Guerra anglo-española que terminó con el desembarco del capitán Sir James Stuart en Adaya, los ingleses tomando la isla y el joven Simón hecho prisionero.


Ya de vuelta en la península, en 1808 ostentaba el grado de sargento y combatió ferozmente al francés por las calles de Madrid el 2 de mayo, codo con codo junto a los capitanes Daoíz y Velarde, al final de la histórica jornada, hubo de rendirse a los franceses y milagrosamente se salvó entre un grupo de patriotas que fue arcabuceado.


Batalla de Medellín


Combatió al lado del duque de Alburquerque en Uclés y Medellín, batalla ésta última en la que resultó herido regando sus campos con su sangre.  Fue capturado por el enemigo, teniendo nuevamente la fortuna de su lado, según el noble francés Charles-Philippe de Preissac, duque d'Esclignac, que participó en la batalla.

"Los franceses no hicieron prisioneros en veinticuatro horas. Así, todo el que fue capturado era fusilado contra el muro de la iglesia de Don Benito". 


Charles-Philippe de Preissac


El mariscal Víctor (1) borracho de victoria y de vino, hizo matar a 403 jóvenes, casi todos heridos, bajo la acusación de que eran guerrilleros, pero Simón ya había logrado fugarse.

(1) http://dovane63.blogspot.com/2018/02/don-benito-1809-capitulo-1.html




Junto el ejército de Castilla la Vieja asistió a la batalla de Almonacid, donde recibió otra herida; y en la de Ocaña, tan desastrosa para nuestras tropas, cayó de nuevo prisionero, acribillado a sablazos.

Ingresado de gravedad en el hospital de Yepes esa misma noche logra de nuevo fugarse tardando cerca de un año en recuperarse de sus heridas. No tardó  tras ello en volver al ejército, dice un fragmento de su hoja de servicios dirigida a D. Juan Martín el Empecinado que le destinó en el grado de sargento primero a voluntarios de Madrid y con él se halló en las acciones siguientes: en la de Priego, el 24 de Febrero de 1811; en la de Molina de Aragón, el 9 de Marzo; en Somosierra.

Batalla de Somosierra


El 18 de Mayo; en el Puente de Revenga, el 10 del mismo, y el 11 en el Real Sitio de San Ildefonso, en donde entró con 40 hombres de su compañía, y después de tres cuartos de hora de fuego, y las bocacalles tomadas para impedir su salida, a más de haber perdido algunos hombres, fue herido de tres balas: la una le entró por el carrillo izquierdo y salió por el derecho; otra quedándose debajo de la quijada, y la tercera que le rompió el dedo pulgar de la mano izquierda, y todo sin desamparar un solo día ni su cuerpo ni su compañía.


Juan Martín Díez, llamado «El Empecinado»


Se halló en la toma de la guarnición de Calatayud, en los ataques del 26 y 28 de Octubre en Cubillejo de la Sierra; en los del 6 y 7 de Noviembre en la Almunia, y toma de su guarnición, la que condujo a Alicante en número de 220 soldados y tres oficiales, con sólo 40 hombres de su compañía, por medio de los muchos obstáculos que se le presentaron en el camino, por ser la época en que los enemigos intentaban tomar Valencia. 




Y en todas cuantas expediciones y encuentros tuvo el Empecinado hasta el 27 de Febrero de 1812, que fue hecho prisionero en el ataque del Rebollar de Sigüenza a la cabeza de su compañía, y conducido a Francia donde sufrió terribles calamidades.

Al quedar libre, siguió prestando sus servicios militares, en 1821 se hallaba en Barcelona y pertenecía al regimiento de Soria. 

Retirado por sus achaques y sus heridas, entró en la carrera civil, ejerciendo en varias provincias el cargo de Tesorero de Hacienda.

El sargento Simón murió hace muchos años, pobre y como tantos héroes españoles…  olvidado.


FUENTES CONSULTADAS: 


  • Mi vida en prosa, crónicas íntimas, de Manuel del Palacio.

  • SIMÓN DEL PALACIO, ARGUTORIO nº 26 , 2011, de Olegario Pérez Alija.

  • Jornadas : artículos varios (1920) - Alonso Cortés, Narciso.

  • Revista castellana : literatura, historia, ciencias, artes: Año II Número 15 - 1916 octubre.

  • Ensayos sobre literatura regional castellana (D.L. 1985) - Alonso Cortés, Narciso, 1875-1972

  • Campaña y Batalla de Medellín, de Juan José Sañudo Bayón.

  • La división alemana de Leval en la batalla de Medellín: Memorias de von Holzing, de Jesús Maroto de las Heras.

  • LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA Y SU INCIDENCIA EN LAS VEGAS ALTAS, de Juan Ángel Ruiz Rodríguez, 2009.

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