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sábado, 15 de diciembre de 2018

LA LEONA DE DON BENITO. Basado en hechos reales. Por dovane63

 

Los perros pueden llegar a realizar acciones asombrosas e inimaginables y su amor puede llegar a ser infinito, desde los perros guía a los perros de rescate, pasando por los que cuidan de nuestra seguridad olfateando explosivos y drogas o todos aquellos que simplemente nos hacen compañía todos los días y son leales amigos sin pedir nada a cambio, todos ellos, para mí, son grandes héroes. 


Famosos canes vimos por televisión y en el cine, animales que llegaron a ser verdaderas estrellas mundiales como: Rin Tin Tin… la perrita Lassie… Pancho… el de la lotería, pero no voy a hablar de ellos, sino de una perrita más cercana y humilde, una heroína anónima, perdida en la memoria de los hombres y que tal vez mereciera tener un recuerdo en esa tan llevada y traída últimamente “Memoria Histórica”.

Calle Polvillo, hoy Madre Teresa Jornet. Foto: D.S. Cordero.


Vivió en la calle Polvillo (hoy Madre Teresa Jornet) junto a la Plazoleta de San Gregorio, antes llamada como aquel pájaro “maldito”, del Cuervo, en Don Benito.  Su vida giró alrededor de ella, de sus calles y sus gentes.

 Se llamaba: “La leona”.




Era un tiempo de dolor, de odio entre hermanos, de la que parece que ser que resiste a terminar de una vez y para siempre, la Guerra Civil Española.



Efectos de los bombardeos en Don Benito.

Entre tanto odio, hubo un ser que luchó por la paz, este animal no distinguía de colores ni de bandos, más nos habría valido a los humanos seguir su ejemplo, a ella tan solo le preocupaba la seguridad de las gentes de su barrio, el de San Gregorio, su mayor recompensa era una caricia o un pedazo de pan duro…  tristes días oscuros, de sangre y hambre, fueron los que le tocó vivir.

Efectos de los bombardeos en Don Benito.

Siguiendo sus instintos ancestrales, uno de esos de los que los seres humanos carecemos,  y otro que estamos perdiendo a marcha agigantada (la compasión), “la leona” se dedicaba a ir casa por casa, alertando a sus vecinos con sus ladridos de la llegada de los aviones que veían todos los días a eso de las dos de la tarde a lanzar sus bombas sobre Don Benito. Con bastante tiempo de antelación, este perro los detectaba, debía tener un oído muy agudo, pues no dejaba una sola casa ni un vecino por avisar, me pregunto si este perro… ¿no sería un ángel?  o, ¿cuántas vidas salvaría?



Tenía su casa, “la leona”, en la calle polvillo nº 6, su raza canina era pastor alemán, una raza de gran fuerza e inteligencia, dice nuestra testigo que era muy cariñosa, que todo el mundo la quería y que el perro no se metía en su casa hasta que no había avisado a todos y estaban a salvo en los refugios, ella me dice que no  los utilizaba, pues junto con su familia se quedaban en el hueco de una gran escalera que se introducía en el asilo de las monjas que lindaba con su casa, refugio que se contaba que también sirvió de escondite al tristemente célebre asesino, Carlos García de Paredes, pues ahí tenía su casa.

Los dueños del perro en cuestión eran la familia Mayoral, el padre que no recuerda su nombre, la madre que se llamaba Rosa y los hijos, Pablo y Jorge que trabajaban ambos en los ferrocarriles.
Terminada la guerra, nuestra testigo abandonó la ciudad y nunca más volvió a saber de la leona, pero jamás la ha olvidado.

Jorge Mayoral a su llegada a Don Benito. Foto: Diego Soto Valadés

Cuando regresó ya convertida en una mujer casada volvería a saber para su sorpresa de esta familia pero no del perro, pues en el año 1954 el pequeño de los Mayoral, Jorge, fue recibido como un “héroe” por la banda de música, siendo acompañado por las principales calles de Don Benito por las autoridades y toda la población.

Jorge Mayoral a su llegada a Don Benito. Foto: Diego Soto Valadés

Jorge Mayoral Mora, combatió en la Primera y Segunda expedición de la División Azul y posteriormente combatió en una unidad de la Wehrmacht (las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi desde 1935 a 1945) en el llamado “Batallón Fantasma” compuesto solo por españoles y cuya misión era luchar contra los partisanos de Tito.

Combatientes de la Legión Azul.


Finalmente fue hecho prisionero a finales de marzo de 1945 cerca de Nitra (actualmente Eslovaquia) y llevado a Rusia donde pasó casi una década en un Gulag, donde muy  pocos fueron los que sobrevivieron al trato infrahumano que se les dispensó.

“La palabra Gulag ha venido a denominar además no solo la administración de los campos de concentración sino también al sistema soviético de trabajos forzados en sí mismo, en todas sus formas y variedades: campos de trabajo, de castigo, de criminales y políticos, de mujeres, de niños o de tránsito. O incluso más, los prisioneros en alguna ocasión lo llamaron «triturador de carne»: las detenciones, los interrogatorios, el transporte en vehículos de ganado, el trabajo forzoso, la destrucción de familias, los años perdidos en el exilio, las muertes prematuras e innecesarias”

  
Trabajos forzados en el Gulag


“Los prisioneros de los Gulags, si morían en el campamento, los guardias tenían que asegurarse de que realmente estaban muertos. Solían hacerlo con la bayoneta o simplemente con un martillazo en la frente.  Explicó un superviviente.”

Fue repatriado a España en el año 1954, llegando al puerto de Barcelona el 2 de abril en el célebre barco Semiramis. A su llegada dijo:

-   Yo tenía fe en volver algún día a España.

1954, llegando al puerto de Barcelona el 2 de abril

Se estima que más de 2000 extremeños combatieron en la División Azul para escapar de la miseria y el hambre, 34 eran de Don Benito.

Más de 200 extremeños encontraron la muerte.

Joaquina Escudero González. Foto: dovane63

¡¡Corred, que ya está ladrando la leona!! Aun le parece escuchar nuestra testigo cuando pasea por el barrio de San Gregorio, aunque han pasado más de 80 años y el recuerdo de este perro tan solo existe en un pequeño rincón, ya cada vez más tenue, de la memoria de la que fuera una niña en ese tiempo y que hoy tiene más de noventa años, Joaquina.

La profesora y política y birmana, ganadora del Premio nobel de la paz en el año 1991, Aung San Suu Kyi, sabiamente nos dice:

“La reconciliación está unida a la democracia, ya que es un sistema que acepta las diferencias y además incluye la responsabilidad de todas las partes para resolverlas pacíficamente”.

Jorge Mayoral Mora, falleció el día 18 de abril del año 2013 a los 90 años de edad en Madrid.

Fuentes:
  • Rumbo a Rusia. Los voluntarios extremeños de la División Azul, de Infantes, Daniel / Gragera, Francisco.
  •  Los Gulag Soviéticos, www.lasegundaguerra.com
  • Joaquina Escudero González, testigo.

viernes, 14 de diciembre de 2018

MEDELLIN TRAS LA BATALLA


28 de marzo de 1809. La matanza fue horrorosa, las pérdidas se elevaron a más de 10.000 hombres entre muertos, heridos y prisioneros, 170 eran jefes y oficiales. El Mariscal de Campo D. Francisco de Trías, resultó herido.

Entre los muertos:
Domingo Joaquín de Borja y Uriarte, nacido en Madrid en 1782. Único hijo de Doña Petronila de Uriarte y Borja, casada dos veces: Primero con su tío, hermano de su madre, D. Domingo de Borja y Lasteros, Segundo con D. Cristóbal de Torrijos y Uriarte, víctima de las convulsiones de nuestro país. Ingresó al Ejército como cadete de las Reales Guardias Españolas en 1794, sirvió en la Guerra de Portugal, desde 1801 y murió heroicamente, soltero, en la Batalla de Medellín de la Independencia Española, con el grado de Segundo Teniente del IV Regimiento de Guardias Españolas, el 28 de marzo de 1809.   

El coronel de Cádiz D. Juan de Villalva y Angulo.El capitán D. Antonio Abaurre, que herido por una bala de cañón al principio del combate, murió a las pocas horas en Don Benito. En esta batalla también perdieron la vida el Capitán D. FRANCISCO RIVESPINO y el Teniente D.  LUIS MAZUELA, ambos de Artillería.
Se distinguió por su heroísmo el Capitán de Artillería D. DIEGO DE ESTRADA amparando con su fuego a la Caballería Española logrando salvar todas la piezas y casi todos los carros de munición, con pérdida de gran número de hombres.
“Unos 4.000 heridos se habían reunido en Medellín y encerrados en una iglesia situada sobre una altura que dominaba la ciudad; les visité... y estos desgraciados me ofrecieron un aspecto deplorable; casi todos estaban heridos muy gravemente; no había nada para darles de comer, nosotros mismos carecíamos de víveres. Durante varios días permanecieron sin otros socorros que los que pudieron darles algunos de nuestros cirujanos más compasivos”.

 Girod de L'Ain.

FUENTES:
  • Nobiliario y blasón de Canarias: diccionario histórico, biográfico, genealógico y heráldico de la provincia (1878-1886) - Fernández de Bethencourt, Francisco, 1851-1916 
  • Observaciones sobre la historia de la guerra de España que escribieron los Sres. Clarke Southey, Londonderry, Napier. José CANGA ARGUELLES
  • EFEMÉRIDES ARTILLERAS, Capitán de Artillería D. Eduardo García-Menacho y Osset.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

DON BENITO. "TORGE" ISUNZA

El diario de la noche La Nación de fecha 21 de Febrero de 1935 contaba en una de sus páginas:


“Esta mañana, a las once y media, tuvo lugar en la glorieta de Quevedo, y en la casa en la que durante muchos años estuvo instalado el taller-estudio del insigne escultor don Mateo Inurria de grata memoria, el acto del descubrimiento de una lápida conmemorativa que dedica a su memoria el pueblo de Madrid. Como es sabido, hoy se cumplía el onceno aniversario del fallecimiento del llorado artista. La lápida, muy decorativa, es obra del discípulo predilecto de Inurria, don Pedro Torre Isunza”.


Glorieta de Quevedo en Madrid


Relieve en piedra caliza realizado por Pedro de Torre Isunza, en homenaje del Ayuntamiento de Madrid al gran escultor cordobés.




 Detalle de la firma en la placa, el restaurador remarcó la firma y rebautizó a nuestro paisano como "Torge Isvnza"


MATEO INURRIA LAINOSA 
Nace el 25 de marzo de 1867 en Córdoba, ciudad en la que se educa y desarrolla gran parte de su actividad como escultor, profesor, restaurador y decorador.



Hijo de Mateo Inurria Uriarte, hasta 1883 asiste a los cursos de la Escuela Provincial de Bellas Artes, donde también recibieron formación artística notables creadores durante el último cuarto del siglo XIX: Lorenzo Coullaut Valera, Rafael García Guijo, Rafael Romero de Torres y Julio Romero de Torres. Entre 1883 y 1885 cursa estudios en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, Debido a sus progresos en el aprendizaje académico, la Diputación Provincial de Córdoba le concede una pensión para continuar sus estudios en Madrid hasta 1890, año en que Inurria presenta en la Exposición Nacional de Bellas Artes su obra Un náufrago, de tal verismo que la mala fe de algunos miembros del jurado lo tachan de vaciado del natural. Casado con María Serrano Crespo, no tuvo hijos. Murió el 21 de febrero de 1924, a los 58 años de edad.

PEDRO TORRE ISUNZA



Don Pedro Torre Isunza, nace en Don Benito en el año de 1892. Comienza su formación en Madrid en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, pero pronto se vincula al taller del escultor Mateo Inurria, quien influye profundamente en su estilo. Pasa un año en Roma y también viaja a París, donde trabaja con Lorenzo Coullaut Valera, escultor sevillano de modos realistas.


Lorenzo Coullaut Valera

 De vuelta a España, a partir de 1916 dirige el taller de vaciados del Museo de Reproducciones de Madrid. Participa en los Salones de Otoño y en numerosas ediciones de las Exposiciones Nacionales, consiguiendo en 1922 segunda medalla por Salomé y en 1930 por La Piedad (Prado).



 
También gana primera medalla en la Exposición Nacional de Barcelona de 1942. Su estilo, de carácter equilibrado y sereno, muestra en ocasiones una vena realista más acentuada, pero en la mayor parte de su producción se pueden encontrar concomitancias con el corte clasicista de José Clará.


Su obra, caracterizada por suaves y estilizados desnudos femeninos, muestra su gusto por la sensualidad y cierta idealización que se matiza en los retratos, en los que transmite una gran capacidad para la captación del carácter del personaje.



 Muere en Madrid en 1982.




 Algunas de las obras de Torre Isunza que adornan la ciudad de Don Benito

La Virgen de las Cruces, la obra de Torre Isunza más querida por los dombeniteneses

Fuentes:

  • Cordobapedia.
  • LA NACION (MADRID) 21-2-1935.
  • Museo del Prado.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

DON BENITO. TESOROS PERDIDOS



“En la iglesia parroquial de Santiago han sido totalmente destruidos: el Retablo mayor de traza clásica, tallado y dorado, de tres cuerpos, con esculturas diversas de Santos en madera, policromadas, y varios lienzos que estaban en mal estado, originales, por lo menos algunos, de José de Mera, renombrado pintor extremeño del siglo XVII; la magnífica estatua de talla policromada de San Francisco Javier, tamaño menor del natural, que representaba al famoso misionero de pie, con la mano derecha sosteniendo un crucifijo y a la izquierda sobre el pecho, de cabeza verdaderamente admirable, de desconocido autor, pero obra sin duda de lo mejor de la escultura española del siglo XVII; y, por último, el grupo del Calvario, casi todo tallado (algunas figuras vestida de tela) y que estaba dentro de una urna; las esculturitas eran pequeñas y lo componían las figuras del Señor y los ladrones, la Virgen, San Juan y la Magdalena, todo muy pintoresco e interesante. El restante material artístico de este templo y de los demás, de escaso valor en general, corrió la misma suerte” 




En la misma publicación también se comenta:

“En la vecina Villanueva de la Serena su iglesia parroquial ha sido totalmente destruida por el incendio del templo por los rojos, la imagen del Cristo de la Pobreza, excelente escultura de madera policromada representando a Jesús muerto, en tamaño natural y que se atribuida a Montañés. También una pintura de Luis de Morales, la Virgen y el Niño, que existía en este templo se creía en los primeros momentos quemada, juntamente con todo el material religioso que el mismo existía. Sin embargo, posteriormente me comunicó persona seria que permaneció en Villanueva hasta la liberación de la ciudad, que un individuo llamado Alfonso Barco se opuso a la destrucción de referida obra y que la retiró del templo; en efecto, se encontró y la he entregado al señor cura 
 párroco.” 



El pintor barroco José de Mera Rodríguez era natural de Villanueva de la Serena, nació un 14 de agosto de 1672. De 1720 a 1725 trabajó en Don Benito donde realizó algunos cuadros para el retablo mayor de la iglesia parroquial destruido en 1936 durante la Guerra Civil y perdido para siempre, una lástima. 



Fotos: 

- Columna que se encuentra en el coro de la iglesia de Santiago, donde todavía se pueden apreciar los restos del fuego que se alimentó con las obras de arte de la iglesia. (foto dovane63).
- Imagen de San Francisco Javier, antiguo patrón de Don Benito (foto Mélida).
- Cuadro de Luis de Morales, rescatado por Alfonso Barco. (foto dovane63). 
- Retablo de la Iglesia de Santiago destruido en la guerra (foto Trajano).


Fuente: COVARSÍ YUSTAS, A.: Extremadura artística. Destrucción del tesoro artístico nacional en la provincia de Badajoz. La huella marxista. Revista de Estudios Extremeños (1938).

jueves, 29 de noviembre de 2018

MEDELLIN. Aventuras con Manuel. Cap. VI


 SANTA CECILIA

En la excursión de ese día, desgraciadamente, nos quedamos con las ganas de entrar en esta iglesia pues estaba cerrada, aunque supongo que tú como Metellinense la habrás visitado en numerosas ocasiones. 




Este espectacular templo data del siglo XVI, las obras de construcción no se pudieron concluir adecuadamente, quedando parte de las cubiertas y la fachada de los pies inacabadas, se interrumpe bruscamente el edificio, advirtiéndose que inicialmente se proyectó más largo, esto lo pudimos comprobar desde fuera del templo.




A escasos metros, se levantó una modesta torre con remate piramidal, prácticamente igual en su diseño a la de la iglesia de la vecina Don Llorente. Para poder ver su interior tuve que volver a desplazarme a Medellín, no pude contar con tu compañía, pero te diré que me encontré a tu hermana Rocío que estaba preparándose para la Confirmación, así que ya sé que tú estabas en el campo con tu padre jugando a la pelota. El interior es también espectacular, además de la gran nave central, existen dos capillas y una sacristía. 





La nave tiene bóvedas diferentes en cada uno de sus tramos: en la cabecera se cubre con bóveda de crucería con terceletes, son cada uno de los nervios que vemos en la bóveda; el tramo siguiente presenta una bóveda de crucería con terceletes rematados por florones. A los pies del templo hay una pequeña capilla también con bóveda de crucería donde hay una gran pila bautismal, que puede ser del siglo XVI. 




Me llamó la atención la gran cantidad de imágenes que hay. Casi todas son modernas pues las originales, desgraciadamente, fueron destruidas en la Guerra Civil del siglo pasado, nos asombramos por lo que sucede actualmente en oriente con la destrucción de patrimonio, pero no hace tantos años, aquí sucedía lo mismo. 




Manuel, dijo una vez un tal Albert Einstein que sólo hay 2 cosas infinitas, el Universo y la estupidez humana, pero no estaba muy seguro de la primera, de la segunda puedes observar cómo nos destruimos solo por demostrar quién puede más.


 LAS ESCARAGUAITAS


Desde la primera vez que accedí (hace ya más años de los que tú, amigo Manuel, tienes) al recinto interior de esta fortaleza, llamaron mi atención estas torrecillas cilíndricas que sobresalen del muro que divide al castillo, llamado muro o muralla de diafragma. Este muro divide el interior del patio de armas en dos, su fin era facilitar su defensa, al mismo tiempo permitir la circulación de los defensores desde lo alto y desde el interior por el pasillo que posee y que vemos en las fotos, uniendo así las dos torres principales del recinto y aislando las zonas vitales del castillo, como: la torre el homenaje, las cisternas… También servía para separar a la población y el ganado, cuando tenían que refugiarse dentro de sus muros de las tropas que formaban en núcleo defensivo de esta formidable fortificación. 



Estas torrecillas tienen el gracioso nombre de escaraguaitas y desde ellas se podía hostigar al enemigo en caso de asalto, son las antecesoras de las garitas de vigilancia, aunque con el tiempo este tipo de construcciones adquirieron un valor predominantemente decorativo, asociado a la construcción de casas palaciegas. 




Este castillo posee cuatro y se alzan majestuosas dos a cada lado del citado muro de diafragma. En una de ellas se puede ver una ampliación en hormigón con una abertura o tronera de la época de la Guerra Civil que tenía como objetivo cubrir la puerta de acceso al castillo. 




Cada piedra de este castillo tenía un fin o un propósito Manuel, no estaban puestas al azar o por mero capricho y nos dan una idea del alarde constructivo de tus paisanos del siglo XV. Revelan la historia de su construcción: sus inicios, sus ampliaciones, su refinamiento o su decadencia. Estas piedras hablan Manuel, solo hay que prestarlas de vez en cuando un poquito de atención, oír sus lamentos en forma de tenue susurro y no dejar que se echen a perder, tenemos la obligación de mantener este legado para las generaciones venideras y recordar con respeto a sus constructores y a su historia.