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jueves, 18 de octubre de 2018

MEDELLIN. AVENTURAS CON MANUEL



En el año 2016 y durante mis vacaciones de Semana Santa, acompañado por mi amigo Manuel, realicé una serie de excusiones por las inmediaciones de Medellín, este es el relato de aquellos días.


LA PUERTA


Mientras caminábamos por la pista de la ladera del castillo haciendo fotos, pude por fin acercarme a unas ruinas a las que había echado el ojo hace tiempo pero aún no había tenido ocasión de fotografiar. 




Al llegar a su altura pude comprobar con inmensa tristeza que esta histórica puerta que vemos en las fotos, se encuentra en medio de un olivar, abandonada a su suerte y sin ningún tipo de señalización ni protección, tan solo pude identificar sobre su dintel el típico escudo ajedrezado, muy deteriorado, de los Portocarrero. ¡Qué pena Manuel!




Según he leído en la web Medellín historia, esta puerta barroca situada en el centro del flanco de muralla orientado al Levante, no parece ser propiamente una puerta de la muralla. Pudiera tratarse nada más y nada menos que de la puerta de acceso al Palacio del Conde de las Atalayas.

EL GORGOJO

No todo iban a ser piedras e historia durante las vacaciones, un día mi amigo Manuel me pregunto qué era este extraño insecto que nos encontramos en nuestro camino y yo no supe qué responderle, pues bien, para que no os veáis en un aprieto parecido al mío os diré que este insecto es un escarabajo de la familia de los curculiónidos, es un “gorgojo de las malvas”, se encontraba a orillas de un canal en Medellín. 



Este tipo de insecto tiene un color gris o marrón oscuro, pero por su afición a visitar las flores de la malva se le pegan al cuerpo numerosos granos de polen que acaban por pintarlo de este color amarillo. 
 



Una de las características más llamativas que posee es su cabeza, terminada en una larga trompa, fue lo que más llamó la atención de mi amigo, otra curiosidad es que al sentirse observado se hace el muerto y se deja caer al suelo para luego desaparecer entre las hierbas bajas y la hojarasca. ¿Qué te parece Manuel?

LA TORRE DEL HOMENAJE


Impresionantes las vistas desde lo más alto de la torre del homenaje del castillo de Medellín. Mi amigo se introdujo por una estrecha y empinada escalera de caracol hecha de piedra, que debo decir daba un poco de vértigo, pero no me lo pensé, le seguí sin dudarlo emulando al mítico Hernán Cortés que una vez dijo aquello de:

“En circunstancias especiales, el hecho debe ser más rápido que el pensamiento.”




La torre del homenaje es la torre destacada, la principal y más alta que la muralla. Servía de residencia del señor, albergando las estancias más importantes y en ocasiones, los almacenes de víveres. Se encuentra en la posición más abrigada en relación con un posible ataque exterior, de forma que si sucumbiesen el resto de las defensas, proporcionaría un último refugio. Su nombre se debe a que en ella se practicaba la ceremonia del homenaje en la que el vasallo juraba fidelidad a su señor y se comprometía a cumplir determinadas servidumbres, principalmente de apoyo político y militar (auxilium et consilium).


 
 En esta terraza hoy ondean al viento las banderas de Medellín, España y Extremadura.

EL LUCERO

Anochecer del sábado con la espectacular y fugaz aparición de una extraña luz o lucero que se esfumó tan rápidamente como había aparecido (punto a la derecha de la fotografía). 

Hoy domingo, también ha sido un día repleto de aventuras acompañado por Manuel, el teatro romano y el Centro de interpretación del parque arqueológico han sido los protagonistas, lo veremos en el próximo capítulo.


CONTINUARÁ

lunes, 15 de octubre de 2018

LA AMANTE DE CARLOS V



15 de octubre de 1536, una larga comitiva de más de 100 clérigos con antorchas, acompañan su féretro hasta Valencia, hasta su lugar de reposo eterno, el Monasterio de San Miguel de los Reyes.


GERMANA DE FOIX

Sobrina de Luis XII de Francia, fue una de las amantes del emperador Carlos V y también su… abuelastra. 

Germana de Foix


El 19 de octubre de 1505, a los 18 años de edad, se casó por poderes en la localidad palentina de Dueñas con Fernando II de Aragón, de 53 años, viudo de Isabel la Católica. Se había firmado en Blois el tratado entre Fernando y Luis XII: el rey de Francia cedía y transfería a su sobrina los derechos que entendía tener sobre Nápoles, y el título real de Jerusalén, derechos que pasarían a los hijos del matrimonio, si los había, y, si no, revertirían al rey francés; además se obligaba a ayudar al marido de su sobrina contra el archiduque y su hijo. 




Por su parte, el rey Católico se comprometía a dar a Francia 500.000 ducados en diez años y a restituir los bienes confiscados a los príncipes y barones del partido angevino, y a dejar en libertad a los prisioneros hechos por el Gran Capitán.

El matrimonio levantó las iras de los nobles de Castilla, ya que lo vieron como una maniobra de Fernando el Católico para impedir que Felipe el Hermoso y Juana heredasen la Corona de Aragón. El 3 de mayo de 1509 nace en Valladolid el único hijo de la pareja, Juan de Aragón y Foix, lo que suponía la separación de los reinos de Castilla y Aragón, pero murió a las pocas horas de nacer.

El 23 de enero de 1516 muere su esposo, Fernando el Católico en Madrigalejo (Cáceres), tras dos años con problemas de salud, por tomar, según se decía, unas hierbas con la esperanza de lograr sucesión de Germana. Fernando dejó en testamento a Germana unas rentas anuales de más de 50.000 florines, un usufructo de viudedad que quedaría anulado en caso de contraer matrimonio. En la última carta a su nieto Carlos, Fernando el Católico le encomienda que no abandone a su viuda, “pues no le queda, después de Dios, otro remedio sino sólo vos...”


Emperador Carlos


A su llegada a España en 1517, Carlos I, con 17 años, conoció a su abuelastra, Germana de Foix, de 29 años, una mujer discreta y afectuosa. En la primera entrevista mantenida con la viuda se mostró muy afable con ella y comenzó a organizar torneos y banquetes en su honor. Pronto surgió entre los dos una apasionada relación amorosa de la que nació una hija, Isabel, y aunque nunca fue reconocida oficialmente, Germana de Foix se refiere a ella en su testamento como la “infanta Isabel”. La niña residió y fue educada en la Corte de Castilla.

En 1519 Germana se casó con Johann, marqués de Brandenburgo, del séquito personal de Carlos I, poniendo así fin a los amores con su abuelastra. Carlos I la nombró virreina y lugarteniente general de Valencia y al marqués de Brandeburgo, capitán general del reino. 


Johann, marqués de Brandenburgo


Pero quedó pronto viuda y el emperador ordenó un nuevo matrimonio con el duque de Calabria. Carlos I nombró al matrimonio virreyes y lugartenientes generales de Valencia, desde donde ejercieron un gobierno autoritario y represor.

Germana murió en Liria, a los 49 años de edad.


Fuentes:

  • Diccionario de historia de España, de Jaime Alvar Ezquerr
  • Historia crítica de la vida y reinado de Fernando II de Aragón, de Jaime Vicens Vives.
  • Jaque a la reina muerta, de Carmen Güel. 

miércoles, 10 de octubre de 2018

ISABEL II EN DON BENITO



Tal día como hoy, 10 de octubre pero de 1830 vino al mundo María Isabel Luisa de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, reina de España.


En el año 1866 nuestra ciudad vio el fugaz paso de esta reina por la estación, el viaje era cortesía de la casa Real Española a los Reyes de Portugal con motivo de la inauguración de la línea de ferrocarril Ciudad Real - Lisboa.




A su paso por Extremadura un numeroso gentío se agolpaba junto a las vías, cuenta en su crónica el periódico La España, de fecha 25 de diciembre de  1866, la siguiente anécdota:

“ Tras el paso del convoy del rio Guadalmez, tuvo lugar un suceso conmovedor, un padre de aspecto noble y venerable estaba arrodillado cerca de la vía,  tenía a cada lado dos hijos de tierna edad y los cinco de rodillas, entrelazadas las manos, con la cabeza descubierta y en actitud digna ,y nobilísima, lloraban de ternura, sin pronunciar un ¡viva! Sin articular una palabra, embargados por la alegría y en un verdadero éxtasis de adoración. Dios sabe desde donde habría llevado aquel padre  a sus hijos, para prestar tal homenaje a su Reina; para trasmitirles todos sus sentimientos, infundirles toda su lealtad y legarles con el recuerdo de aquel acto toda la inmensidad de su abnegación por su Soberana.

 ¡Dios solo pudiera sondear el abismo de amor de aquel corazón de padre, en aquella soledad y aquellos momentos, cuando de nadie esperaba aplauso ni recompensa!



Posteriormente el tren pasó por Cabeza del Buey y luego llegó a Castuera, donde una gran multitud se encontraba en la estación arrodillada y con la cabeza descubierta, los andenes y sus inmediaciones se hallaban inundados por una muchedumbre que no dejaba de vitorear.




La reina vestía de elegante y vivo color de grosella, una nube de pañuelos y sombreros se agitaban a su paso y ¡vivas! atronadores contestaban a cada saludo de la reina, a cada movimiento de su pañuelo. 

Luego llegó a Campanario, largas filas de hombres y mujeres arrodillados se encontraban en su estación, pasaban de seiscientos, sentían verdadera adoración por su reina. Una banda de música la recibió e incluso se bajaron las campanas de la torre de la iglesia y se llevaron a la estación para que sonaran a su paso, tiraron también cohetes, pues todo les parecía poco.




Villanueva también le propició un gran recibimiento, la tarde del día 10 de diciembre de 1866, al llegar a Don Benito, con su pañuelo, la  reina saludó a un gran gentío que se agolpaba en la estación, para homenajear a su majestad, por su condición de Camarera Real Honorífica subió al tren Doña Alberta Campuzano y Prieto, madre de Carlos García de Paredes (ajusticiado en 1905 por el famoso “Crimen de Don Benito”).


Estación de Don Benito a finales del siglo XIX. Foto cedida por D. Herminio Fernández
 

Cuando en tren se detuvo en Medellín, subió al tren Doña Ana de Biosca y Navarro, esposa del médico de la villa, acompañada por la mujer del boticario, Doña Ana le ofreció a la reina una toquilla tejida por ella misma y ésta le entregó su pañuelo. 


Estación de Medellín. Foto cedida por D. Herminio Fernández

Me contó Manuel, el bisniesto de la señora de Biosca, que ésta solo tenía hijos, por lo cual debió acabar entregando el pañuelo a la mujer del boticario que sí tenía hijas y posiblemente uno de sus descendientes trajera el pañuelo sobre los años 30 del siglo pasado a Don Benito.




Figuran en este pañuelo las siglas IFB (Isabel Fernanda Borbón) sobre flores de lis y rematadas por la corona real.

Este objeto histórico fue rescatado de un contenedor de escombros junto a una casa que se estaba demoliendo, había sido abandonado seguramente por desconocimiento de sus propietarios, hoy este objeto de gran valor histórico es de propiedad privada y su dueño quiere preservar su anonimato.
 
¡¡ Muchas gracias por rescatar y conservar esta joya!!

NOTA: Esta prenda, pudo contemplarse en el año 2017 en la Casa de la Cultura de la ciudad, dentro de la magnífica exposición "Donoso Cortés y su tiempo (1809-1853)".


CURIOSIDADES SOBRE LA REINA
 

En el año 1833 Isabel se convirtió en reina de España gracias a la supresión del Reglamento de sucesión denominado “Ley Sálica” (la norma que establecía la sucesión a la corona a favor de los varones).



Por ser menor de edad Isabel, hubo que nombrarse un regente del reino, la primera en asumir esta regencia fue su madre, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, hasta el año 1840. Posteriormente se convertiría en regente del reino el general Espartero hasta 1843 y a los 13 años, el 8 de noviembre de 1843, Isabel fue declarada mayor de edad. A los dieciséis años contrajo matrimonio con su primo, que se convertiría en rey consorte, D. Francisco de Asís María Fernando de Borbón y Borbón-Dos Sicilias.



Dicen las malas lenguas de la época que la noche de bodas llevaba más encajes que la propia reina, era conocido popularmente como “Paquita Natillas”.

Este matrimonio de conveniencia resultó ser un fracaso instantáneo, ella amante de la diversión, alegre y, según algunos historiadores, con un deseo sexual exagerado conocido como ninfomanía mientras que él perdía más aceite que el autobús de Locomía. La mezcla, como podéis imaginar, era explosiva ¡cuantos minutos de telebasura llenarían en nuestros días!. Aunque la prensa de la época también les dedicó algunas coplillas que llegaron a ser muy populares, como aquella que dice:

- Gran problema es en la Corte averiguar si el Consorte cuando acude al escusado mea de pie o mea sentado.



Esto de que orinaba sentado era cierto pues padecía hipospadias, una anomalía congénita en la que el agujero de orinar o meato urinario, se localiza en algún lugar en la parte inferior del pene, en su caso en la unión del escroto con éste.

Pese a todo mantuvieron las apariencias y tuvieron 12 hijos, Paquita asumió la paternidad de todos, aunque se rumoreaba que cada hijo tenía un padre distinto pues la lista de amantes de la reina era interminable.


En el año de 1868 los reyes tuvieron que huir de España pues estalló la revolución y se instalaron en Francia. En 1870, Isabel II abdicó en favor de su hijo Alfonso XII.

Francisco (Paquita) murió en Francia en 1902, la reina falleció dos años después en Paris, a la edad de 73 años a consecuencia de una gripe, sus últimas palabras fueron: 

"Creo que me voy a desmayar”. 

Ambos reposan para siempre en el Panteón de los Reyes del Monasterio de El Escorial.



Fuentes y agradecimientos:

  • Manuel Fernández Jiménez, bisnieto de Doña Ana de Biosca.
  • Periódico La España, de fecha 25 de diciembre de  1866 
  • Miguel Buendía y Guillén.
  • Antonio Sánchez Nieto. 
  • Aportes genealógicos de una familia dombenitense, los Donoso-Cortés, de Daniel Cortés González.