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viernes, 3 de julio de 2020

DON BENITO 1431



Tal día como hoy, 3 de julio, pero de 1431, en la Vega de Granada, Martín Cortés “El Viejo”, vecino de Don Benito y abuelo de Hernán Cortés, era armado solemnemente Caballero de la Espuela Dorada por el Rey Juan II .




En España se distinguían varias clases de Caballeros:

  • Caballero de conquista: Era aquel a quien se repartían las tierras que ganaba.

  • Caballero de alarde: El que tenía obligación de pasar muestra o revista a caballo.

  • Caballero mesnadero: El descendiente de los jefes de mesnada, esto es, de cualquiera de las Compañías de gente de armas que servían bajo el mando del Rey, de algún ricohombre o magnate principal

  • Caballero de premia: El que estaba obligado a mantener armas y caballo para ir a la guerra.

  • Caballero cuantioso o de cuantía: El que tenía esa misma obligación por razón de sus haciendas, para acudir a la defensa de las costas y fronteras en Andalucía, cuando las acometían los moros.

  • Caballero novel: El que llevaba el escudo en blanco y no tenía aún divisa, por no haberla ganado con las armas.
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  • Caballero pardo: El que, no siendo noble, sino hombre llano y pechero, alcanzaba privilegio del Rey para no pechar, teniendo armas y caballos a su costa.

  •  Caballero de Espuela dorada: El que, siendo hidalgo de nacimiento, era solemnemente armado caballero.  



Estos últimos constituyeron la milicia áurea, la primera y más principal clase de Caballería de los nobles de España. Cuando algún hidalgo se distinguía en la guerra por sus acciones heroicas, se le premiaba armándole caballero, para estimularle a nuevas empresas de valor y suscitar imitadores de su noble ejemplo. 





El agraciado velaba una noche las armas en la iglesia, u otro lugar señalado, después de bañarse y lavarse la cabeza; oía devotamente misa por la mañana, y luego el Rey u otro Caballero en su representación, le calzaba las espuelas doradas, le ceñía una espada, y le hacía jurar estas tres cosas:

  • La primera que non recele de morir por su ley si menester fuere.

  •  La segunda por su señor natural.

  •  La tercera por su tierra. y le daba una pescozada para que se acordase, diciéndole:



 «Que Dios le guíe al su servicio y le deje cumplir lo que prometió». 



Después de lo cual le daba el beso de paz y de hermandad, haciendo, a continuación, lo mismo todos los demás caballeros presentes al acto.

Fue, pues, y es de tanta estimación esta Caballería de Espuela dorada, que no sólo se daba a los Hijosdalgo, a los Infanzones, a los Titulados y Ricos-hombres de Castilla, más también a los Príncipes y Reyes.


FUENTES:

  • Hernán Cortés. El fin de una leyenda,  de Esteban Mira Caballos.

  • Discursos de la Nobleza de España, de Bernabé Moreno de Vargas, Regidor perpetuo de la Ciudad de Mérida. 1795.

martes, 30 de junio de 2020

AHUEHUETE



30 de junio de 1520. Los conquistadores españoles son expulsados por los mexicas de la ciudad de Tenochtitlan, llega la derrota conocida como “La Noche Triste”.

 


La Noche Triste es el nombre de la derrota sufrida por los soldados españoles de Hernán Cortés y sus aliados a manos del ejército mexica entre el 30 de junio y la noche del 1 de julio de 1520.






Salvado milagrosamente el lago y cortados de nuevo los puentes para impedir el paso a los perseguidores, Hernán Cortés decide retirarse dividiendo  su  tropa  en  tres  cuerpos;  confió a Sandoval  la vanguardia;  él  se  encargó   de  dirigir   el  centro,  donde   iban  los heridos,  los  prisioneros  y  la  artillería;  y dio  la  retaguardia  a  Alvarado  y  Velázquez   de  León.




Acometidos durante la noche, tuvo lugar una espantosa carnicería. Cortés se cobijó bajo las ramas de este árbol gigante y allí veló angustiado el resto de la noche.




Hay quienes dicen que incluso llegó a derramar aquí sus lágrimas al comprobar que en la huida habían perecido 2.000 tlaxcaltecas aliados, 200 españoles y la mitad de sus caballos, perdiéndose  casi  toda  la artillería y las  municiones.
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Emprende por la mañana de nuevo la marcha en busca de aliados que le ayuden a acometer la reconquista; tropieza en su camino con un ejército de 40.000 guerreros mexicas que intentan atajarle el paso; embiste sobre ellos con sus 1.000 españoles desangrados y hambrientos y alcanza en pocas horas la gloriosa victoria de Otumba, el día 8 de Julio de 1520. 




El 10 de enero de 1980, el árbol fue incendiado en un acto vandálico que redujo a la mitad de su tamaño al viejísimo ejemplar de la especie ahuehuete mexicana que se encuentra en la Calzada México-Tacuba, en la Ciudad de México.


Winfield Scott

Como es sabido, profunda es la admiración que se siente en las academias militares de todo el mundo y en especial las norteamericanas hacia la figura de Hernán Cortés, prueba de ello es esta cita del escritor Juan Martínez Villergas en su libro de 1859 “La vida en un chaleco”:

El general americano Winfield Scott, cuando invadió la República mejicana, se mandó hacer un bastón de una rama de aquel árbol, bastón que, según dicen, conserva como una preciosa reliquia.




FUENTES:

El Mundo naval ilustrado. 15-1-1898.

Albúm Salón. Enero de 1900, artículo: Hernán Cortés quemando sus naves, de E. Rodríguez-Solís.

La vida en un chaleco, de Juan Martínez Villergas 1859.