viernes, 11 de mayo de 2018

DON BENITO. LA RELIQUIA

 

En la procesión de San Gregorio de este año, en el paso y a los pies de la imagen, observé un misterioso objeto colocado entre las flores que llamó mi atención.

 




Resulta que es una de las novedades de este año, un pequeño relicario que contiene agua que ha estado en contacto con los restos de San Gregorio, concretamente con un hueso de la mandíbula, una costilla y parte del espinazo, que se encuentran dentro de un recipiente de plata con forma de cabeza en la Basílica de San Gregorio Ostiense en Sorlada (Navarra) al que se le echa agua bendita por un orificio y que tras estar en contacto con los restos sale por un agujerito.




Ha sido adquirida por la Hermandad de la Oración en el Huerto y San Gregorio Ostiense y procesionará junto con la imagen a partir de ahora. Durante el resto del año se guarda en el camarín de la Virgen, en la Iglesia de la Sagrada Familia, junto con otras reliquias como son:

- Un fragmento de hueso de la Madre Matilde.
- Un trocito de sudario también de la Madre Matilde.
- Una hoja de olivo del Huerto de los Olivos.


Pero para reliquias las del monasterio del Escorial, acumula en su interior más de siete mil, de santos procedentes de distintas partes del mundo. Fueron adquiridas por Felipe II a lo largo de su vida. En el monasterio se hallaron reliquias de todos los santos con excepción de tres: San José, San Juan Evangelista y Santiago el Mayor.



Las reliquias se dividen en insignes (las de Nuestro Señor Jesucristo) o no insignes (las de los Santos) y se pueden dividir en tres grupos o grados, la que nos ocupa es de tercer grado por haber estado en contacto con el cuerpo de un santo. Las de segundo grado son las que contienen un fragmento de ropa o de algo que el santo usó durante su vida y las de primer grado son las que contienen un fragmento del cuerpo.

La Hermandad de la Oración en el Huerto cuenta también con una reliquia de la verdadera Cruz de Jesucristo (Santo Lignum Crucis), reliquia insigne.





San Gregorio Ostiense, uno de los santos más venerados en los últimos años, era italiano, de Ostia, de ahí su nombre. Cuenta una leyenda que en Navarra y en La Rioja hubo una gran plaga de langostas y se pidió auxilio al Papa, éste mando a San Gregorio que vino a predicar, eliminando de esta forma la plaga. Murió un 9 de mayo del año 1044 en Logroño y como no sabían dónde enterrarlo, le montaron en un burro y allí donde el pollino se detuvo edificaron su iglesia.






Pronto se convirtió en protector eficaz contra las plagas, de ahí la tradición de pasear su reliquia por múltiples localidades y pasar agua por la cabeza para posteriormente derramarla sobre el campo con el fin de asegurar una buena cosecha.






¡¡VIVA SAN GREGORIO!!



Fuentes y agradecimientos:

 - Turismonavarra
- Configuración de una identidad hagiográfica popular: La leyenda de San Gregorio    Ostiense de Roldán Jimeno Aranguren.

- Hermandad de la Oración en el Huerto y San Gregorio Ostiense
- Alberto Banda López (Diputado de Comunicación de la Hermandad de la Oración en el Huerto y San Gregorio Ostiense y Capataz de Costaleros de San Gregorio)

No hay comentarios:

Publicar un comentario